PAULA PÉREZ / SANTIAGO
El boletín de notas dejará de ser un jeroglífico para muchos padres, que no acababan de diferenciar entre el calificativo de "progresa" o el de "avanza" con el que hasta ahora se evaluaba a los niños de Primaria. La Consellería de Educación ha rescatado a los clásicos y los ha devuelto a las aulas: el insuficiente, el suficiente, el bien, el notable y el sobresaliente. Éste será el baremo con el que se puntúe a los escolares de entre 6 y 12 años a partir de este curso.
El nuevo sistema de calificación, recogido en una orden que fue publicada ayer por el Diario Oficial de Galicia, pone fin al complejo boletín de notas en el que se puntuaban por un lado los contenidos adquiridos por el alumno, por otro los procedimientos y también las actitudes. Cada uno de estos aspectos se evaluaba con un baremo distinto. Así, los procedimientos podían ser hasta ahora mejorables, adecuados o buenos y las actitudes se valoraban como positivas, normales o pasivas.
Estas posibilidades quedan ahora reducidas a una graduación de cinco que va del insuficiente al sobresaliente.
No es la única novedad en el sistema de evaluación de los niños de Primaria. Cada dos años, al inicio de cada ciclo, se realizará un examen para conocer el nivel de los alumnos. En este análisis inicial el profesor tendrá en cuenta los informes personales del escolar en cursos pasados y lo completará con información que obtendrá de las familias.
A lo largo del curso el profesor realizará al menos otras tres sesiones de evaluación a sus alumnos. La calificación será "continua y global", según establece la orden de la Consellería de Educación publicada ayer en el Diario Oficial de Galicia.
Repetidores
Al final de cada ciclo se evaluarán los progresos de cada estudiante y se decidirá si pasa a la siguiente etapa o no. La nota de un alumno no dependerá únicamente del criterio de un profesor sino del equipo de maestros que imparten docencia en cada grupo. "La decisión será adoptada de forma colegiada, primando el criterio de la persona tutora", marcan las directrices de la Administración educativa.
La Educación Primaria se estructura en tres ciclos, de dos cursos cada uno: un ciclo inicial (de 6 a 8 años), un ciclo medio (de 8 a 10 años) y un ciclo superior (de 10 a 12 años). Si al final del ciclo los profesores deciden que no está preparado para pasar a la siguiente etapa entonces repetirá. En cualquier caso, un alumno de Primaria no podrá repetir dos veces.
Los estudiantes no serán, sin embargo, los únicos que serán sometidos a examen. Al finalizar el segundo ciclo de Educación Primaria, cada colegio realizará una evaluación de diagnóstico para averiguar cuanto han aprendido sus alumnos y si han funcionado sus planes de estudio.