U.F. / VIGO
Una redada de la Brigada de Extranjería de Vigo en los clubes de alterne "Mamba Negra" y "Skorpio", en 2006, ha derivado en un sumario por el que tres responsables de estos locales se enfrentarán a penas superiores a 9 años de prisión. El titular del Juzgado de Instrucción 7 de Vigo ha dictado un auto por el que se les imputan delitos de prostitución, contra los derechos de los trabajadores y contra los derechos de los ciudadanos extranjeros. Y es que durante la investigación se detectaron indicios de posible emigración clandestina y trata de personas.
Las penas previstas para este tipo de delitos, si son condenados, superan los 9 años de prisión, por lo que el juez convirtió en sumario las diligencias previas incoadas. Los numerosos tomos del sumario fueron trasladados ayer a la Sección Quinta de la Audiencia provincial con sede en Vigo, que proseguirá las actuaciones judiciales. Una vez calificados los hechos se señalará la fecha para la vista oral.
Los tres imputados en el caso, titulares y socios de los clubes de alterne, se encuentran en libertad provisional tras pasar un tiempo en prisión. El club "Mamba Negra", situado en la avenida de Castrelos, y el club "Skorpio", uno de los más antiguos de Vigo y situado en la Vía de la Hispanidad, fueron precintados por orden judicial el 3 de julio de 2006. Los propietarios de ambos locales, una mujer de origen portugués y su pareja, un ciudadano español, habían sido detenidos a mediados de junio de aquel año durante una amplia redada desarrollada por la Brigada de Extranjería en ambos locales y en el club "Sheraton" de Verín (Ourense).
El juez ordenó entonces el ingreso en prisión de la pareja propietaria de los establecimientos de Vigo, y decretó la libertad para el hombre arrestado en Verín sobre el que no pesa imputación alguna.
El amplio operativo policial desplegado por la Policía Nacional en los registros de los tres establecimientos se saldó con la identificación de unas 46 mujeres, la mayoría extranjeras, y la detención de otras 14 (10 brasileñas, tres rusas y una rumana) por estancia ilegal. La Policía se incautó además de numerosa documentación y dinero en efectivo.
La investigación sobre la entrada clandestina de extranjeras que después eran explotadas sexualmente en clubes de Vigo y Ourense comenzó en 2005.