M.F. / VILAGARCÍA
El compromiso del gobierno local de abordar de inmediato el cambio de categoría de los miembros de la Policía Local de Vilagarcía no ha conseguido poner freno al ausentismo laboral que la plantilla está protagonizando en las últimas semanas. De nuevo, la ciudad se ha quedado sin patrulla las noches del sábado, el domingo y el lunes ante la imposibilidad de cubrir las numerosas bajas de los agentes.
El absentismo llegó a afectar a más de un tercio de la plantilla. Formada por aproximadamente 45 agentes, llegaron a estar de baja de forma simultánea más de 15, entre ellos los representantes de CIG, CSI-CSIF y CCOO, mientras que el de UGT se encontraba de período vacacional. Son pocos los agentes que se atreven ya a negar la medida de presión aunque tienen claro que muchas de las bajas son justificadas: "Hay gente que está duplicando y hasta triplicando turnos y eso acaba con cualquiera".
Subrayan que a las bajas hay que añadir las vacaciones pendientes de muchos de los agentes y el hecho de que los cuatro policías en prácticas se hayan trasladado ya a la Academia: "Al final, todo suma y estamos trabajando cuatro".
Esta merma en la plantilla hizo que el pasado lunes por la noche no pudiese acudir ningún agente a atender un accidente de circulación que se originó en la esquina entre Plaza de Galicia y Padre Feijóo, con el consiguiente enfado de los implicados. Sí se traslado a la zona una dotación de la Policía Nacional pero teniendo en cuenta que sólo había un herido leve, instaron a los implicados a realizar un parte amistoso y abandonaron la zona.
"Si el siniestro fuese grave tendría que haber ido un policía local aunque eso significase cerrar las puertas del concello que a todo llegaremos como la cosa siga así", denuncia un agente.