Juan Galiñanes confiesa que no se esperaba que la Academia de Cine nominara "El bufón y la infanta" para el Goya al Mejor Corto de Animación y que el sólo hecho de optar a la estatuilla es "ya un premio". "Cuando nos planteamos realizar este corto lo hicimos porque queríamos contar una buena historia y la nominación ahora nos da alas para contar más", aseguró ayer el director cambadés.
Para Galiñanes, una nominación de la academia es una forma de "estar ahí". "Algo así siempre es una gran carta de presentación. Lo ganemos o no estamos convencidos de que va a ser un corto que va a dar mucho que hablar dentro y fuera de España", manifiesta.