Mientras que el Gobierno central admite que las personas que participaron en las tareas de la limpieza del fuel pueden sufrir problemas respiratorios, desde la Xunta se han minimizado las posibles secuelas. Así, el pasado 2 de septiembre la Consellería de Sanidade sostenía que el riesgo para la salud era bajo.
Según argumentó el departamento que dirige María José Rubio, los síntomas identificados hasta el momento tienen carácter "inespecífico".
"La posibilidad de encontrar cánceres en exceso entre los cerca de 400.000 voluntarios y trabajadores que realizaron labores de limpieza es prácticamente nula y nunca se podría asociar al Prestige de forma directa", aseguraba la consellería en respuesta a una pregunta formulada por el Bloque en el Parlamento gallego.
Estudio en detalle
En cualquier caso, Sanidade se comprometió a elaborar un estudio en profundidad sobre los daños que pudieron sufrir los voluntarios a consecuencia de su exposición con el fuel. "Toda la información que se pueda obtener de un suceso tan terrible para nuestra sociedad será siempre beneficioso", apuntó la Xunta.
El primer estudio sobre las consecuencias del fuel sobre la salud fue realizado por investigadores de la Universidad de A Coruña y publicado en diciembre de 2006. En el informe se advertía ya de que la exposición a los hidrocarburos podía provocar alteraciones en el ADN.
A finales de este mes de mayo científicos de A Coruña, Madrid y Barcelona avanzaban los primeros resultados de otro estudio realizado entre más de 800 marineros y en el que aseguraban también que el fuel "no es inocuo para las personas".