I. BASCOY / SANTIAGO
El PP perderá uno de los dos senadores por designación autonómicos con que cuenta en la actualidad. Socialistas y nacionalistas han decidido que como a Galicia le corresponden tres senadores representantes de la comunidad en la Cámara Alta, a partir de ahora cada partido elegirá uno. De este modo, en la nueva legislatura que se abrirá a nivel estatal habrá un senador del PP, uno del PSOE y otro del BNG, según han confirmado fuentes parlamentarias. Hasta ahora, el PP, en uso de su mayoría absoluta, se quedaba con dos senadores y dejaba un escaño para la segunda fuerzan más votada, que en 2004 resultaba ser el Bloque, pero que ahora es el PSdeG. En la actualidad, estos tres senadores son Manuel Fraga y Manuel Cabezas, por el PP, y Francisco Jorquera, por el BNG.
Después de las elecciones generales de marzo, la Cámara gallega deberá renovar a los tres senadores de designación autonómica y para las fuerzas que respaldan al bipartito llegó el momento de mudar el criterio hasta ahora impuesto por el PP. Ahora son ellos los que gozan de mayoría en el Parlamento y consideran "más justo" que cada fuerza tenga un senador.
El Estatuto de Autonomía, en su artículo 10, establece que la elección de los senadores representantes de la comunidad será "hecha de forma proporcional a la representación de las distintas fuerzas políticas existentes en el Parlamento de Autonomía". Socialistas y nacionalistas siempre han defendido que "lo proporcional" es que cada partido cuente con un senador de este cupo.
Si hay 75 diputados autonómicos y tres senadores a elegir, dividen 75 por 3 y entienden que por cada 25 parlamentarios autonómicos corresponde nombrar un senador. Entonces el PP con 37 escaños tiene derecho a situar a uno de los suyos en la Cámara Alta, el PSOE, con 25 actas de diputado en Galicia, tiene derecho a otro, y el último corresponde al BNG porque sus trece escaños son más que los 12 que le quedan al PP, tras restar 25 que ya le dieron el primer senador. Ésta será la fórmula que socialistas y nacionalistas propondrán a la Mesa del Parlamento, el órgano que, de acuerdo con la Junta de Portavoces, debe "fijar el número de senadores que corresponden proporcionalmente a cada grupo", según el artículo 165 del reglamento de la Cámara gallega. PSOE y BNG sacarán su propuesta adelante sin problema, pues cuentan con mayoría en la Mesa.
Con el nuevo reparto, el PP pierde un senador y esta merma no es baladí para un partido en la oposición, siempre necesitado de plazas que le garanticen proyección pública. Por su parte, con la nueva fórmula el BNG se garantiza un escaño que con el antiguo criterio perdería, pues ya no es la segunda fuerza más votada Los nacionalistas gallegos dejarían de tener representación en la Cámara Alta. El PSOE también gana con la situación, pues no tiene mayoría absoluta en el Senado necesita sumar escaños para la causa y el Bloque es aliado en Madrid, todo lo contrario que el PP.