EL SACERDOTE SE DECLARA "SIN UN DURO Y LIBRE POLÍTICAMENTE, ECONÓMICAMENTE Y EN LO RELIGIOSO"
M.J.A. / OURENSE
El presidente de Fundación San Rosendo, Benigno Moure, considera "una locura" la demanda interpuesta por el sobrino de una anciana que estuvo ingresada en una de las residencias de esa fundación y que acusa al presidente de un delito de apropiación indebida de la herencia de la mujer, valorada en unos 600.000 euros. En relación con este caso, el juzgado número 2 de Ourense le imputa además otros delitos de estafa y falsedad en documento público.
Moure, pendiente de juicio, afirma en sus primeras declaraciones sobre el tema, que tiene "la conciencia tranquila". Agrega que "yo no robé nada, fue una cesión que la mujer hizo voluntariamente, pues estaba en perfectas condiciones mentales y yo no recibí un duro, ese dinero de la cesión fue para la fundación que atiende a miles de personas enfermas y necesitadas en toda Galicia".
Afirma que "no debo hablar en este momento, pero fiscal tiene toda la documentación que acredita que el proceso fue legal". Afirma que en su momento "otros familiares directos de esa residente (ya fallecida), van a declarar en el proceso a favor de la fundación", asegura.
En el apartado personal sí reconoce que esta denuncia le ha hecho mella porque "no soy un santo, también tengo corazón, familia, amigos y estoy molesto por todas las falsedades que se han dicho sobre mí". Moure considera que existe cierta persecución hacia su persona "cuando en el fondo saben que yo no tengo nada mío, soy una persona libre políticamente, económicamente e incluso en lo religioso, pese a ser sacerdote", asegura.
Dos residencias consiguen el premio Aenor a la calidad
En medio del claroscuro de las denuncias judiciales, Fundación San Rosendo celebraba ayer que, por primera en vez en Galicia, dos de sus residencias para discapacitados psíquicos y físicos acaban de conseguir el certificado de calidad ISO 9001:2000 que otorga Aenor.
Se trata de las residencias Santa María de A Farixa y Santa Cruz, en Santa Cruz e Arrabaldo, ambas en Ourense, que albergan a personas discapacitadas y que son los primeros centros gallegos de estas características que alcanzan una calificación europea, así como las primeras de España, según la Fundación.
Según Mari Luz González, responsable de Calidad de la Fundación San Rosendo, el sistema de calidad hace que "nada quede al azar, y se controlan desde las deposiciones de los internos, hasta lo que comen a lo largo del día".
La racionalización en la prestación de los servicios afecta a tres áreas básicas que son la sanitaria, las actividades hoteleras, y el área de animación social.