ENERO ES HISTÓRICAMENTE EL MES EN EL QUE SE REGISTRAN LAS PRECIPITACIONES MÁS TORRENCIALES DEL AÑO
C. VILLAR / SANTIAGO
Las temperaturas aumentarán y, aunque no se prevé que vaya a disminuir el nivel normal de precipitaciones, sí lloverá menos veces, pero cuando lo haga, será con más intensidad. El futuro de Galicia se pinta "árido" y no sólo metafóricamente, porque en los últimos 31 años la temperatura media anual ha subido 1,46 grados y en 2080 algunos estudios apuntan a que aumente otros 3,6 grados. Ambas variaciones climáticas contribuirán a la proliferación de incendios y también de riadas.
Así al menos se recoge en el libro "A variabilidade do clima en Galicia", que el conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez, y el director del Centro de Investigación Económica y Financiera de la Fundación Caixa Galicia, Alberto Meixide, dieron a conocer ayer en Santiago. En esta obra, que fue presentada como el primer estudio sobre el cambio climático en la comunidad, se recopilan varios estudios en los que se constatan las variaciones de temperatura y pluviosidad de los últimos años, además de indicar las tendencia para el futuro.
Así, entre otros datos, la obra destaca el aumento de 1,46 grados de la temperatura media anual entre 1973 y 2004. Pero esto no se quedará aquí, sino que se prevé "un futuro climático con temperaturas mucho más altas que las actuales". Según el proyecto europeo ACACIA, que aparece mencionado en el libro, en 2080 se producirá un aumento de temperatura para diferentes áreas geográficas de Europa que en Galicia sería de 3,6 grados.
Los autores del capítulo, Juan Taboada, Raquel Cruz y Ana Lage, señalan que "este valor es bastante elevado, puesto que es aproximadamente cuatro veces mayor que el registrado de media en Europa en el siglo anterior".
"Por lo tanto", concluyen, "los efectos de este cambio también se podrán multiplicar". Por ejemplo, las condiciones serían más propicias para la aparición y propagación de incendios forestales.
El informe señala que en los últimos años fueron los meses de primavera los que registraron el mayor incremento de temperatura, especialmente marzo, mientras que en invierno el incremento térmico se produjo en las temperaturas medias y máximas y en verano, por el contrario, en las medias y las mínimas.
Como decía el director de MeteoGalicia, Vicente Pérez Muñuzuri, el cambio climático "ya se deja sentir", aunque, matizó, una "parte importante de los efectos pertenece a la propia variabilidad natural del clima".
Veranos más secos
Aunque las precipitaciones anuales no varían, sí lo hace su distribución a lo largo del año. Lloverá menos veces, pero más intensamente y más días seguidos. "La tendencia es que la frecuencia de los períodos de lluvia disminuya bruscamente, mientras que la intensidad media diaria se incrementa", señala el informe, con lo que crece el riesgo de riadas.
El estudio señala que las lluvias "serán muy escasas durante el verano" en el futuro, aunque no pone cifras. Sí lo hace ACACIA, que predice que para 2080 la lluvia en verano se reduciría en un 29% en términos generales.
"A variabilidade natural do clima en Galicia" recoge más datos acerca de las precipitaciones, como que los períodos de altas precipitaciones representan un 10% del total de los días lluviosos. Destaca enero como el mes con mayor número de casos de elevada pluviosidad.
Entre los temas tratados en "A variabilidad natural do clima en Galicia" está el papel de los océanos como reguladores del clima. Según los datos del Instituto Español de Oceanografía, la media anual de subida del nivel del mar "es del orden de dos milímetros", variación que se experimenta en la costa gallega.
Como se dice en el libro, el incremento del nivel del mar es una amenaza real para grandes extensiones de la franja costera, "una de las zonas más sensibles a la variabilidad y al cambio climático". "Sólo por el concepto de la actividad pesquera la sociedad gallega sea altamente vulnerable desde el punto de vista climático", se advierte en el libro.