P.P. / VIGO
Un parque empresarial que ocupará 845.319 metros cuadrados, de los que 389.000 se destinan a uso industrial o empresarial y el resto a zonas verdes, accesos, viarios o servicios tratará de paliar la escasez de suelo industrial del área metropolitana de Vigo. Ayer, el denominado PEMOS (Parque Empresarial de Mos), que se ubicará en la zona de Veigadaña, fue presentado en el IFEVI a empresarios y representantes municipales de Mos, Porriño, Redondela y Vigo por el vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, y por los conselleiros de Vivenda e Industria, Teresa Táboas y Fernando Blanco, respectivamente.
El parque, presupuestado en 41 millones, de los que 24 ya figuran en los presupuestos de la Consellería de Vivenda e Solo para el próximo año, dispondrá de un total de 62 parcelas: 31 de hasta 4.000 metros cuadrados, 32 de entre 4.000 y 8.000 metros y 10 parcelas de más de 10.000 metros. Además, el parque contará con naves con módulos de un mínimo de 600 metros cuadrados para pymes, en régimen de compra o alquiler. Tal oferta se ajustará a las demandas de los empresarios y, en función de ellas, se concretará la oferta y el tamaño de las parcelas, en lo que Quintana definió como parque "a la carta".
Desde el próximo lunes y hasta el 28 de febrero, los empresarios interesados podrán realizar su solicitud de reserva de suelo en el nuevo parque, que se inscribe en el denominado "Programa Galicia Suma" y pretende la dotación de un total de 20 millones de metros cuadrados de suelo empresarial "de carácter estratégico" en Galicia, para lo que se requerirá una inversión de 2.000 millones de euros en ocho años.
Quintana aseguró que ya en esta legislatura 10 millones de metros cuadrados estarán ejecutados en el área de Vigo: 4 millones en la PLISAN de Salvaterra/As Neves, 1 millón en Nigrán, 500.000 metros en Tomiño, 1 millón en Valladares-Matamá, 1 millón en Ponteareas, 1 millón en Ponteareas y los más de 800.000 metros de Mos.
Para Quintana, la nueva oferta de suelo industrial se apoyará en la colaboración entre administraciones y consellerías y en una "política comercial agresiva" para que ningún empresario, gallego o del exterior deje de invertir en Galicia por falta de suelo. Además, se pretende ajustar la oferta a la demanda real y "no como con los gobiernos del PP, cuando se construían parques en función a veces de demandas locales más que de la necesidad objetiva, como demuestra la paradoja de que de las 2.500 parcelas construidas por el PP el 44% estén vacías".