Los grupos políticos de la oposición canguesa han reiterado su rechazo a la modificación de las normas en Massó para permitir la ejecución del proyecto de Marina Atlántica, al entender que el proyecto debe seguir los mismos trámites que los de cualquier otra empresa o particular, y que su regulación sólo cabe a través del Plan Xeral.
El BNG recuerda que la propuesta deriva de un convenio urbanístico que ha quedado anulado con la suspensión del Plan Xeral, y que el pliego de bases para el nuevo documento advierte que cualquier propuesta de este tipo debe formularse tras la presentación del avance. "Antes desa fase non lle daremos o visto bo", advierte la portavoz, Clara Millán.
No sin PXOM
Encarna Santos, del PSOE, insiste en que rechazarán cualquier propuesta que no se incluya en el PXOM, ya que la ordenación urbanística de Cangas debe hacerse "globalmente, y no por trozos". Cree que la recalificación de los terrenos supondría un agravio comparativo con los demás vecinos "que no estamos dispuestos a permitir".
Mariano Abalo, de la FPG, señaló que la solicitud es "disparatada e gravísima", y busca "un trato de favor" de la Administración a intereses particulares. El concejal frentista dice que la usará para presentar a la Fiscalía "unha proba máis dos escándalos do Urbanismo" en Cangas.