LA URBANIZACIÓN TENDRÁ FORMA DE HOJA DE PALMERA Y PREVÉ REDUCIR HORMIGÓN Y AMPLIAR ZONAS VERDES
G.M.P. / CANGAS
Una inversión de 144 millones de euros, la creación de 1.500 puestos de trabajo temporales y 400 fijos y una reducción del volumen edificado con respecto al contemplado en el convenio urbanístico. Son algunas de las grandes cifras de la propuesta de Residencial Marina Atlántica para desarrollar el ámbito de Massó, elaborada por el equipo del arquitecto Norman Foster, que ayer se presentó a los concejales del PP y del BNG de Cangas. A la cita, que tuvo lugar en la sede viguesa de Caixanova, acudieron el alcalde, José Enrique Sotelo, y los ediles populares Carlos Vázquez Marinelli, Miguel Ángel Gómez Millán y Pío Millán, así como los nacionalistas Clara Millán y Óliver Álvarez. No asistieron representantes del PSOE ni de la FPG, que, según los promotores, también habían sido invitados.
Miembros del equipo de Foster explicaron su propuesta a través de una maqueta y de un video que recrea virtualmente cómo quedará la zona. Desde el aire aparece como una gran hoja de palmera en la que se integran viviendas de dos y tres alturas con amplias zonas verdes y orientados al mar, según coincidieron en señalar los ediles presentes, ya que no se permitió acceder a la prensa. Los edificios no son homogéneos, sino que difieren en altura unos de otros para producir un efecto de onda próxima al litoral. El complejo hotelero pretende ser "emblemático" en la ría y se repartiría en varios edificios, también desiguales.
Con respecto a la nave principal, se mantendrá íntegramente el edificio, tanto en su arquitectura exterior como interior. Conservará la chimenea industrial, las columnas, el armazón de hierro, la cubierta e incluso el reloj por el que se guiaban los operarios de la conservera. Albergará los espacios comerciales repartidos en pequeños "cubos" de estética vanguardista. En la parte posterior de la nave se acondicionará un aparcamiento subterráneo cubierto de vegetación e integrado en el entorno. La vieja rampa ballenera se recuperará y el puerto deportivo evitará rellenos para dejar a la vista los fondos rocosos. El público podrá pasear por el espigón, de acceso libre.
Los promotores destacaron su intención de respetar al máximo el medio ambiente. Así, aseguran que la laguna de Massó permanecerá intacta y que se aprovecharán en lo posible las energías alternativas, como la solar. El gobierno local calificó la propuesta de "muy atractiva y conservacionista", en palabras de Marinelli, que cree que se convertirá en un "referente de repercusión estatal e internacional". El BNG, a través de Clara Millán, la encuentra "interesante a nivel arquitectónico", aunque cree que debe definirse en un proyecto y presentarse a los vecinos para abrir el debate al respecto. Sotelo instó a la empresa a que lo exponga en Cangas para que lo conozcan todos los ciudadanos.