A. O.
La presencia del visón americano en Cíes parece que "por fin" tiene los días contados. La reciente captura de dos ejemplares ha generado un contenido optimismo entre los responsables del Parque Nacional respecto a la erradicación de una colonia que se asentó en la isla con animales liberados por ecologistas de una granja del Val Miñor. Basándose en la investigación del biólogo de la Universidad de Santiago, Rafael Romero Suances, sólo quedan en el archipiélago vigués cuatro visones más.
Pero no es la primera vez que la realidad contradice los informes científicos y, no hace muchos años, aparecieron nuevos ejemplares poco después de anuncia en público su extinción. Y es que el visón americano se caracteriza tanto por su preciado pelaje como por su elevada capacidad reproductiva. Su época de celo comienza en marzo, y las hembras paren entre abril y mayo hasta seis crías por alumbramiento.
Estos mamíferos semiacuáticos de la familia de los mustélidos –capaces de nadar hasta 60 kilómetros– representan una seria amenaza para las especies autóctonas de las islas protegidas (hasta ahora sólo se han avistado en Cíes y Sálvora). "Sobre todo para el cormorán, que está en peligro de extinción. Se lanza a por él", afirman vigilantes del territorio. Y es que su voracidad no tiene límites, "y por donde pasa, arrasa", añaden.
Su apariencia contradice este perfil tan peligroso. Es difícil que superen los dos kilos de peso y miden hasta 70 centímetros de largo, sin contar la cola (de 10 a 20 centímetros).
Parques utilizará trampas para capturar los cuatro visores de Cíes. Y después irá a por los tres localizados en Sálvora.