N. P. - NIGRÁN
Por primera vez en casi una década, los afectados por San Xoán han salido bien parados de la multitudinaria juerga en los arenales de Panxón y Praia América. Los vecinos se mostraban ayer encantados por la tranquilidad de la noche: los usuarios de las playas no podían creerse que a las diez de la mañana estuviesen prácticamente limpias. Casi todos los jóvenes se marcharon contentos tras la diversión. Y el gobierno municipal también manifestaba su orgullo.
Los partes policiales registraron un total de 25 incidencias frente a los cientos de otros años. Entre ellas, altercados sin consecuencias, quemaduras por llamas de algunas hogueras que enseguida se apagaron al ser detectadas por las fuerzas de seguridad, un par de denuncias de la Guardia Civil a locales por venta de alcohol a menores y un positivo en un control de alcoholemia. El balance es razonable, pero "hai que seguir traballando para recuperar a verdadeira esencia da tradición, que non tén nada que ver co botellón", recalcaban el alcalde, Efrén Juanes, y el edil de Seguridad, Manuel Doldán.
Banderas azules
El veredicto sobre las banderas azules se conocerá hoy oficialmente, aunque el vicepresidente de Adeac, José Palacios, adelantó que las sensaciones de los cinco inspectores que recorrieron las playas durante la madrugada y la mañana de ayer fueron agradables. Como ejemplo de la mejora, indicó que este año se quemaron 8 postes del sistema de protección dunar, frente a los 380 del año pasado. Ahora el organismo estudia las 300 fotografías tomadas por los controladores en las dunas antes y después del encuentro juvenil para decidir si mantiene las enseñas de calidad o las retira.