N.P. - BAIONA
El Grupo de Intervención Rápida (Grumir) de la Mancomunidade do Val Miñor no será operativo al menos hasta julio. Así lo contempla el plan de cooperación aprobado por la Consellería de Presidencia esta semana, que confirma la contratación de nueve agentes durante tan sólo seis meses y medio al año. La notificación de la Xunta rebaja el período de servicio de los efectivos temporales, que en los últimos ejercicios trabajaron durante nueve meses, desde abril a diciembre. Ahora operarán desde julio hasta final de año, mientras que el servicio contará con tres personas, que se organizan en turnos de una sola. De este modo, les resulta imposible atender incendios o accidentes, especialmente cuando requieren el uso de la bomba de agua del vehículo, ya que uno debe ocuparse de la máquina, mientras otro asiste a las personas u objetos afectados.
La medida se produce porque el Gobierno autonómico pretende eliminar el Grumir el próximo 31 de diciembre y buscar otras fórmulas para la asistencia a emergencias en la zona. Pero por el momento no ha ofrecido una alternativa y el parque de bomberos es todavía un proyecto que ni siquiera se ha redactado ni cuenta con ubicación.
El retraso de los planes de cooperación que la Xunta adjudica cada año para asuntos relacionados con la seguridad ha causado esta situación de inoperancia, que desata las críticas de los alcaldes de Nigrán y Gondomar. El de este último municipio, el nacionalista Antonio Araúxo, que preside en la actualidad la Mancomunidade, recalca que Santiago "non pode xogar coa seguridade das persoas desta maneira, porque o Grumir é un servicio básico para o Val Miñor". El alcalde gondomareño pide al Ejecutivo gallego que recorte gastos en otros asuntos y se esfuerce en cuestiones importantes como esta. Así, recuerda que la comarca cuenta con más de 50.000 habitantes que se duplican durante el verano, por lo que la época estival ofrece más riesgo de situaciones de emergencia.
El alcalde de Nigrán, Efrén Juanes, afirma que los tres concellos deben reivindicar que los servicios básicos como el Grumir no pueden "ir para atrás" e incluso habla de volver a reunirse con el director xeral de Emerxencias porque lo que concede el plan de cooperación "non é o prometido".
Por su parte, el regidor baionés, el popular Jesús Vázquez Almuiña resta importancia al asunto porque asegura que el próximo año habrá un sistema diferente para atender las incidencias.