REDACCIÓN - LALÍN
La CIG-Banca retomó ayer las movilizaciones en protesta contra el proceso de reconversión que acomete el BBVA desde 2007, y que según explica esta formación sindical significó desde enero de 2008 y hasta el pasado mes de marzo “o peche de 15 oficinas en Galicia e a perda de 140 postos de traballo”. A nivel estatal, esta banca cesó la actividad de 300 sucursales y forzó así el descenso de 2.170 empleos.
La primera de estas acciones tuvo lugar en la oficina que este banco posee en la rúa Principal del casco urbano de Lalín. Según apunta el sindicato, es preciso reiniciar estas movilizaciones dado que la red gallega de oficinas ya había sido reducida en años anteriores pese a ser la más rentable y productiva del estado. Con dicho plan de reconversión, parte del trabajo que realizaba el personal se acomete desde una empresa de Málaga, que sustituye empleados fijos de banca por personal temporal “con peores condicións laborais”, asevera la CIG. El sindicato denuncia otras actuaciones como la no consolidación de contratados recientes o presiones para que se acepten bajas y traslados.
Cierre en Silleda
Por otra parte, el Banco de Galicia ha cerrado sus puertas en Silleda, tras sólo tres años, y seguirá atendiendo a sus clientes en las oficinas de Lalín y Forcarei. La decisión se enmarca en la reestructuración interna de la firma. Otras oficinas financieras de reciente implantación podrían hacer lo mismo en breve.