F. FRANCO - VIGO
"Cuba es un país de simuladores, un país que proyecta una imagen que no es real", dijo ayer en el Club FARO Vicente Botín, ex corresponsal de TVE en Cuba, Argentina y países del Cono Sur. "La verdadera muerte de Fidel Castro: Cuba hoy" fue precisamente el título de su charla, tras ser presentado por el periodista de FARO Alberto Otero.
Afirma este bregado periodista, veterano recorredor de geografías físicas y humanas, que Fidel Castro, autor de esa tramoya, es un hombre que murió hace mucho tiempo, "aunque el cadáver, ay, siguió muriendo". Y matiza, "lo que realmente está muerta es esa revolución que encabezó hace más de medio siglo".
Botín, autor de "Los funerales de Castro" en la editorial Ariel, respondió a preguntas muy diversas de Otero y después del público, con respuestas muy descriptivas de la vida cotidiana. Recordando que Castro dijo antaño que la revolución podría destruirse minada por la corrupción, afirmó que no le faltaba en eso razón. "La corrupción –afirmó– es un mecanismo de defensa que utilizan los cubanos para sobrevivir, lejos, por supuesto, de los privilegios de que goza la nomenclatura, pero ellos no lo llaman corrupción, lo llaman resolver. Resolver designa todo eso que tienen que hacer todos los días los cubanos para subsistir. Es salirse del ´mundo feliz´ y entrar en el mundo real donde para poder comer, vestirse, comprar medicinas... no sirven los salarios ni la cartilla de racionamiento ni mucho menos las consignas revolucionarias. Resolver es, en definitiva, robar al Estado porque el Estado ha robado a los cubanos la posibilidad de vivir con arreglo a las reglas de decencia".
Apañarse a diario
El formato de coloquio no permitió un orden en el discurso, sometido a los vaivenes de las preguntas pero siempre resuelto ágilmente por Botín, que afirma que el afán de los cubanos por resolver el día a día es, paradójicamente, uno de los mayores logros de la Revolución porque al condenarlos a la pura supervivencia "se les ha privado de la funesta manía de pensar". Sólo así se explica, según él, por qué no se han rebelado, por qué no protestan.
Y por el control de sus vidas por todo un aparato de seguridad que todo lo vigila. "Los corresponsales –afirmó– están sometidos a una constante vigilancia, controlados sus teléfonos, desplazamientos... Yo traté en los 4 años que estuve allí de que no me expulsaran y prefería hacer una crónica autocensurada a no hacer ninguna. El Gobierno creó una fantasía de país y no le gusta que la desmonten los periodistas. Y, más que se condene su ideología, a lo que ya están acostumbrados, lo que les duele es que pongan en evidencia las condiciones de la vida cotidiana, que se enteren en el exterior de las duras condiciones en que viven los cubanos".
Se refirió al riesgo que supone hablar de cosas tan elementales como derechos humanos, democracia, libertad... y al elevado índice de suicidios que hay en la isla, a lo que añadió: "Hay otra gente que se arriesga a lanzarse en una balsa, lo que es una variante de suicidio".
Y el bloqueo americano, claro, no podía quedar al margen de las preguntas. "Estados Unidos –afirmó– cometió el enorme error de querer eliminar la Revolución e impuso un bloqueo que le ha servido como argumento al Gobierno cubano para justificar sus escaseces. Pero también hay que decir que EE.UU. es el quinto socio comercial de Cuba y el primer exportador de alimentos a este país".
¿Y ahora con Obama? El periodista afirmó que para el gobierno cubano es malo todo lo que sea derribar esquemas, y eso es lo que supone que Obama tienda la mano. "Es bueno que Obama se acerque a Cuba, que haya echado abajo medidas de Bush", dijo.
Botín explicó cómo Estados Unidos había sustituido a España en el control de Cuba y cómo Fidel empezó una revolución frente al poderoso vecino que le dio una identidad a Cuba. "Cuando llegó al poder –explicó– tenía el apoyo de toda la población. Pero frente a la idea de que iba a construir una sociedad nueva está la Cuba actual, social, política y moralmente en baja".