Arráncame la vida, corazón
Eran ya casi las 12 de la noche y estaba uno en el vigués restaurante Lamari (A Pedra) paladeando una de esas jugosas tortillas que allí bordan. Del cassette de la casa emergía el bolero “Arráncame la vida” de la colección que uno mismo le regaló hace tiempo. Mientras masticaba gozoso contemplaba cómo a la barra había llegado el frenesí bolerístico y, si María movía su cintura mientras freía, la cintura movía su ayudanta dominicana, Marisela, mientras fregaba. “Arráncame la vida de un tirón/que ya mi corazón se fue contigo...”, cantaba Chico Navarro y tatareaban en la mesa de al lado el celador Rodrigo Cobián, el médico Joaquín González y el argentino Claudio Gaona. En ese momento se abrió la puerta y entró investido de su nocturna dignidad Gonzalo Villar, padre padrone del Xancarajazz en la calle Pontevedra: “El jueves tenéis a Miriam Sandoval, el viernes un concierto hindú y el sábado a Iván Rojas Trío” -nos dijo-. ¿Qué más queréis que haga por vosotros?”
Mendigando amor a Belén
Yo, desde luego, el sábado no voy al Xancarajazz porque tengo una cita en El Ensanche con la actriz viguesa Belén López-Valcárcel, que viene a Vigo desde su Madrid residencial mendigando amor. Gonzalo, tío, dicho así ya entiendes, paso de ti. Aunque debería decir que a ella amor debe sobrarle con lo guapa que está pero es que “Mendigando amor” es el título de la obra que traen al Ensanche a las 8 de la tarde del sábado y en la que, por ocho euros, vais a reiros y os vais a sentir retratados siempre que os interese saber de la postura de las mujeres frente al amor y las relaciones. Belén viene con Majó Cardona y en realidad su compañía, Muaca Teatro, con sede en Madrid, llega a Galicia para actuar el viernes en la cárcel de A Lama pero aprovecha y Belén se estrena en su ciudad. Apuntad en la agenda: sábado, cita con Belén. Ya antes vi marchar a Marta Larralde, luego a Celia Freijeiro, después supe de Déborah Vukusic, ahora de Belén López-Valcárcel. Todas actrices viguesas en Madrid.
Con Elsa, entre pinturas
Nada de teatro, o sí, yo qué sé, tiene la obra que ayer inauguró Elsa Pérez Vicente en la sala II de Caixanova, calle Velázquez Moreno. Viuda del recordado pintor Abreu Bastos, madre de la actriz y maestra teatral Alejandra Bastos, no se prodiga demasiado esta artista, a la que yo recuerdo exponer en 2006 en Caixanova tras un largo silencio, y no hace mucho estar con ella en el hall de la alcaldía para inaugurar allí otra muestra suya. A Elsa la conocí hace muchos años en su casa de Gondomar, donde reunían periódicamente a tantos amigos y donde esta argentina siempre era el espíritu delicado y gentil que respaldaba a Abreu. Ahora tenéis su obra en la sala II del Centro Social Caixanova.
Delfín, 55 años después
Cuántos vigueses tenemos fuera, con Vigo en el recuerdo. El otro día, hablando con José Crespo Abalde, me contó su casual hallazgo del paradero de otro vigués con el que había compartido estudios de escultura y dibujo en la Escuela de Artes y Oficios de Vigo, esa que ahora quieren vaciar de lo suyo. Su amigo Delfín Comesaña Hermida emigró hace 55 años y ya no supo más de él hasta que, en uno de los periódicos que le envía cada poco una escritora argentina, leyó de una exposición en Buenos Aires del “excelente escultor Delfín Comesaña”. Y, claro, se han reencontrado.