N. D. - PONTEVEDRA
El grupo municipal del PP ha solicitado a la Dirección General de Costas, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, que desautorice, y por tanto, paralice, las obras del puente das Correntes, que ejecuta el concello sobre el río Lérez entre las avenidas de Uruguay y Domingo Fontán. La oposición ha presentado alegaciones a la petición municipal de concesión de las orillas para realizar este viaducto, y alerta de que, entre otras cosas, el proyecto carece de un estudio de impacto ambiental y podría tener efectos negativos sobre las marismas del Alba. Califican de “contrasentido” que se pida la declaración de espacio natural de las marismas “a la vez que se desvían coches” hacia su borde.
El PP; que siempre se ha mostrado contrario a este viaducto, explicó ayer que, además de no apreciarse muchos avances en los trabajos, las obras tienen cortados desde hace dos meses dos carriles de Beiramar, “pese a que el proyecto aún se encuentra en fase de tramitación administrativa”. El concejal Jacobo Moreira sostiene, por tanto, que el corte parcial “de una calle por la que pasan 26.000 coches diarios se ha hecho por un capricho”.
La oposición rescata sus antiguos argumentos contra la ejecución de este puente, que si bien promueve el concello, cuenta con una notable financiación de la anterior Consellería de Política Territorial. A juicio del PP, el viaducto das Correntes “impedirá recuperar el río como eje vertebrador, un río que ahora se trata como un patio de atrás”. Se quejan también de que con esta infraestructura, “se meten más coches en la fachada marítimo-fluvial y todo apunta a que el proyecto es una ocurrencia que nace del sentimiento de culpabilidad por no resolver el tráfico”.
Moreira añade que en el tramo estrictamente urbano hay un puente cada 375 metros. En la actualidad, además del de As Correntes, hay en proyecto dos pasos más, lo que supondrá contar con diez puentes (de tráfico, ferroviarios o peatonales desde el de la Autopista hasta el de Monte Porreiro), en un tramo de poco más de cuatro kilómetros. Según el PP, en Zaragoza “hay uno cada 660 metros”, por lo que defiende la instalación de pasarelas peatonales que permitan dotar de más carriles de tráfico a los puentes ya existentes.
Un viaducto incluido en el PGOU desde 1990
El gobierno local alertó ayer de que un posible veto de Costas a las obras del puente das Correntes podría tener los trabajos en suspenso “entre tres y cuatro años”, según el concejal de Infraestructuras César Mosquera, quien enmarcó estas alegaciones del PP en “su habitual estrategia de oponerse a todo, tratar de interrumpir cualquier iniciativa, especialmente aquellas que pretenden contribuir a mejorar el tráfico urbano”.
Mosquera, sin atreverse a expresar su confianza en que Costas desestime las sugerencias de la oposición, expuso que el proyecto das Correntes no necesitaría un estudio de impacto ambiental porque ese puente está incluido en las previsiones del Plan General de Ordenación Municipal desde 1990, un documento que en su día fue informado favorablemente por Costas. Eso sí, es necesario el permiso de este organismo para ocupar las orillas del río.