E.G. - TOMIÑO
El Ecoparque Arqueolóxico Monte Tetón ya es una realidad y tras la actuación para poner en valor sus recursos patrimoniales, especialmente los petroglifos con las combinaciones circulares más grandes de Europa, empieza a ser un lugar visitado. Desde mediados de este curso, unos 250 alumnos y alumnas de tercero y sexto de Primaria y estudiantes del Ciclo de Forestais del IES de Tomiño, han realizado el recorrido, una vez finalizados los trabajos llevados a cabo por la Concellería de Promoción Económica, Mocidade e Turismo, en colaboración con la comunidad de montes de Santa María de Tebra.
Las visitas se iniciaron en marzo y finalizaron la pasada semana. El Concello se hizo cargo del transporte y del programa de visitas desarrollado por guías profesionales. Las salidas se complementaron con una actividad lúdico-didáctica, con la elaboración de sus propios colgantes reproduciendo los motivos grabados en los petroglifos.
De especial valor ha sido el recorrido adaptado a los estudiantes de Forestais, en colaboración con la comunidad de montes de Santa María de Tebra, que incluyó una charla con dos comuneros.
Como explica el concejal del área, Xaquín Villadangos, se han cumplido los objetivos de la actividad que "pretende transmitir aos nenos e nenas do noso municipio uns valores medio ambientais, de uso do monte, e amosarlles un enclave de gran valor cultural e paisaxístico".
Conecta con los jóvenes
La arqueóloga y redactora del proyecto de puesta en valor de este patrimonio, Rosa Villar, afirmaba ayer que "el arte prehistórico conecta bien con los jóvenes, quizás porque es una cuestión plástica". Ella acompañó la primera visita y la última, ésta realizada conjuntamente con la alcaldesa Sandra González, quien explicó a los escolares la importancia de valorar el entorno, en el que también existen unos imponentes miradores. Los pequeños le regalaron un trabajo hecho en el taller medioambiental.
Rosa Villar explica que "fue un tema recurrente la pregunta sobre quién los hizo y por qué", refiriéndose a los petroglifos. Se les explica, dice, que "hace unos 5.000 años el hombre hacía esos grabados porque quería comunicar algo. Eran un lenguaje para conseguirlo".
Los visitantes observaron grabados en los que aparece un hombre montado a caballo, "algo que identificamos, pero cuyo significado desconocemos", pues debe tratarse de dibujos que representan a seres mitológicos para aquella sociedad "como ahora puede ocurrir con Superman", puso como comparación a los pequeños visitantes. Explica Rosa Villar que también se comparó a las imágenes que están dentro de las iglesias y que representan al Espíritu Santo como una paloma, una forma de interpretar mejor su significado.
Después "hay un repertorio muy amplio de cosas donde el sentido mitológico es más profundo. Por ejemplo, no sabemos qué significan los círculos concéntricos". Se mostraron a los escolares figuras interesantes, menos conocidas, como un puñal y dos representaciones antropomorfas, una de ellas con un brazo atravesado por flechas.
En la actualidad Rosa Villar elabora una memoria de actividades para entregar al Concello, que seguramente desee repetir la experiencia el próximo curso. Destaca la arqueóloga que dado el interés del Tetón, debía darse a conocer a otros sectores de la sociedad e incluso realizar otras actividades como recuperar arbolado autóctono.