MAR MATO - VIGO
España no es el paraíso de los enfermos de fibromialgia. Se deduce de un estudio encargado por la red de asociaciones europeas de afectados por esta dolencia en el que se señala que de cada 100 españoles con esta enfermedad, tres pierden su puesto de trabajo. La tasa, según el propio informe, es la más alta de Europa, según los datos ofrecidos ayer por la Asociación Coruñesa de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica.
La presidenta de esta organización, Soledad Morales, explicaba ayer porqué España se encuentra en tan comprometida posición: "El porcentaje de personas que pierden su trabajo es muy elevado porque la gente con fibromialgia coge bastantes bajas. Los brotes pueden durar una o varias semanas y los empresarios no entienden a qué se debe por falta de información e interés".
Para informar mejor a la sociedad de lo que supone esta dolencia, asociaciones de todo el mundo celebran el Día de la Fibromialgia ofreciendo charlas, mesas informativas y diversos actos formativos en los que explican cómo afecta esta dolencia.
Para ilustrarlo de una forma más gráfica, la asociación coruñesa proyectará hoy un corto producido y protagonizado por las enfermas en el que se muestra "cómo es el día a día, la vida de una persona con fibromialgia", señala Morales.
La pieza se inicia con el despertar de la protagonista "levantándose muy cansada de la cama. Después, al desayunar, quiere coger la taza del café y se le cae porque no le aguantan las manos. Posteriormente (relata Soledad Morales) se olvida de lo que va a comprar o va cargada con el carrito y le cuesta tirar de él. En el corto, se ve cómo le cuesta tirar de la vida por un cansancio que no pasa aunque descanses".
Este difícil día a día se debe a una dolencia –considerada reumatológica– que afecta entre un 2 y un 4% de la población con síntomas característicos como dolor en músculos y tendones, agotamiento continuo, sueño no reparador y rigidez corporal, además de ansiedad y otros síntomas.
Aprender a sobrellevarlo
No obstante, el grado de afectación varía de persona a persona. "Eu con 50 e pico anos estou moito mellor que cando tiña 40 porque aprendín en que consiste esta enfermidade. Fago exercicio todas as mañás; vou andar polas noites e podo dicir que tomo a medicación puntualmente cando teño un brote", confiesa la fundadora y presidenta de la Asociación Galega de Fibromialgia, Mª Dolores Bermúdez Vázquez.