M. Q. - PONTEVEDRA
"Es un dolor espantoso, pero no causa la muerte". Ésta es la simple descripción de los afectados por fibromialgia sobre una enfermedad que les acompañará toda su vida. Hoy se conmemora el Día Internacional de esta patología y también del síndrome de la fatiga crónica. Entre las dos suman alrededor de 400 pacientes en el área sanitaria de Pontevedra, que exigen más investigación y, además, comprensión ante algo difícilmente advertible a simple vista.
La jornada de hoy se presenta como una nueva oportunidad para reivindicar reconocimiento para una dolencia que no cataloga la Seguridad Social como motivo de baja laboral. "Cualquiera que tenga una gripe cuenta con más facilidades que nosotros", comenta la presidenta del Colectivo de Afectados por Fibromialgia (CAF) en la capital, Pilar Lamosa. La dirigente lamenta las dificultades con las que se encuentra cualquier trabajador fibromiálgico.
"Hay operarios de cadenas de producción, muchas mariscadoras o limpiadoras, por ejemplo, que tienen que seguir realizando sus labores en los días de mayor dolor, cuando parece que te mueves como con una losa encima", indica. Agrega que "hay mucha incomprensión" y que "la gente no se puede creer que tengas un dolor tan horrible porque físicamente estás igual".
La enfermedad, reconocida como tal por la Organización Mundial de la Salud desde 1992, se aborda en los centros sanitarios desde diversas especialidades, principalmente reumatología. No obstante, también intervienen en el proceso neurología o psiquiatría. "Después de tanto dolor, ¿cómo no vamos a caer en depresiones?", se preguntan en la asociación.
Ésta cuenta con 270 socios en la comarcas de Pontevedra y Vilagarcía. Organiza reuniones el primer y tercer martes de cada mes, de 17.00 a 19.00 horas, en el Pazo da Cultura. "Es el espacio que tenemos para hablar de nuestras limitaciones sin que nadie nos mire raro, para consultar con un psicólogo o para acordar medidas que trasladar a las administraciones", valora.
Lamosa, que reconoce como en los últimos tiempos se han dado algunos avances en el estudio de la patología, explica como "el ejercicio físico moderado, taichi terapéutico o acupuntura" ayudarían a mitigar unos dolores que prácticamente se combaten con calmantes. "Confío en que las personas jóvenes a las que se les ha detectado la fibromialgia lleguen a ver un remedio a lo largo de su vida", dice la presidenta.
Desde el colectivo, asimismo, se quejan de las farragosas pruebas por las que hay que pasar antes de que sea diagnosticada esta dolencia. "Es algo que te dicen después de haber descartado las demás enfermedades y al comprobar que siempre tienes dolor sin causa aparente", relata, pidiendo a las autoridades sanitarias que sean neurología la que atienda mayormente a los pacientes debido a que los últimos descubrimientos vinculan la enfermedad con una disfunción de la zona cerebral que reconoce el dolor.
Por otra parte, se recomienda a los nuevos diagnosticados a que se pongan en contacto con asociaciones como CAF. "En la sanidad no explican correctamente lo que es y la gente nos llega la primera vez muy preocupada, pensando en que va a acabar en una silla de ruedas. Después de hablar con nosotros se van en cierto modo aliviados", concluye.