PAULA PÉREZ / VILAGARCÍA DE AROUSA
Con el miedo a la crisis planeando sobre la campaña hizo falta echar mano de un erudito en el tema para sentar cátedra y combatir algunas "mentiras que se lanzan desde la derecha". En una especie de lección magistral Felipe González, al que ayer presentaron en Vilagarcía como una "leyenda viva" del socialismo, alzó la voz para aclarar que la crisis no es culpa de los políticos sino de un sistema financiero que funciona como un "casino sin reglas". Pero además señaló al candidato socialista a la Presidencia de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, para imponerle el título de hombre anticrisis. ¿Cual fue su mérito? Según González, anticiparse.
"Estoy en un comité de sabios en Europa para analizar la salida a las dificultades económicas y estudiando que medidas se pueden tomar, ¿qué me encuentro? Que Touriño fue el primero hace un año en tomar medidas anticíclicas", reveló a la audiencia.
Y como el PSOE no quiere desandar lo andado, el líder socialista lanzó un mensaje de advertencia al electorado: "la derecha es fría y dura con los trabajadores y los pensionistas y sumisa con los poderosos".
Treinta años después de que Felipe González pisara por última vez Arousa, el ex presidente del Gobierno volvió a la "pelea" y acudió en refuerzo del candidato socialista a la Presidencia de la Xunta. Fueron dos pájaros de un tiro y con esa sintonía, interpretada por Serrat y Sabina, arrancó ayer el mitin de Vilagarcía. La presencia y el carisma del ex presidente del Gobierno arrastraron a 6.000 personas que aplaudieron a Touriño y que se desgañitaron con ovaciones a González.
Al ex presidente le dejaron el papel protagonista y tiempo casi ilimitado para su disección de la situación económica. Touriño, que ocupó su primer cargo en el Gobierno de la mano de González, ejerció de telonero y lo hizo orgulloso. "Felipe nunca dejarás de estar en el centro del corazón de todos los gallegos", le dijo emocionado.
Y, entre el público, lo demostraron cantando un grupo de mujeres que espontáneamente entonaron la Rianxeira interrumpiendo la dialéctica de Touriño. El contrapunto lo pusieron los trabajadores del 112 que se colaron en el mitin con una pancarta contestataria reclamando mejoras laborales.
Pero ni los halagos ni las protestas desviaron a Touriño de su objetivo que fue claro: el PP no debe ganar las elecciones porque no es una garantía ante la crisis. "El Partido Popular quedó derrotado y no queremos volver a atrás", insistió. Y de nuevo recurrió a la destitución de Luis Carrera como cabeza de lista del PP en Ourense. "Ocultan sus candidatos, los tapan", denunció.
Hasta Felipe González, que se declaró "ciudadano del mundo" y que analiza la realidad desde un punto de vista internacional, bajó al escenario de la política gallega unos minutos para echar en cara a los populares que "se le caen candidatos de las listas".
Por todo ello, el ex presidente del Gobierno pidió el voto para Touriño y no disimuló al decir que no lo hacía para que el PSOE incrementara sus apoyos "sino para que no gobierne el PP". "La crisis es grave, pero ahora hay que buscar alguien que la gestione anteponiendo los intereses generales a los particulares y ése es Touriño", sentenció.