ANTONIO PINACHO / REDONDELA
El complejo industrial que durante muchas décadas ocupó la zona de A_Telleira de Cesantes, en Redondela, recuperó ayer por unas horas la fabricación de tejas y ladrillos. Una iniciativa del Obradoiro de Estudos Locais Fernando Monroy permitió mostrar a más de doscientas personas como era este antiguo oficio que se perdió en 1928 en el municipio con el cierre de la última fábrica. "Hemos logrado documentar siete hornos en esta zona, de los que cuatro pueden verse sus restos, con algunas partes todavía en buen estado de conservación", explica José Manuel Bouzón, el presidente del Obradoiro de Estudos Locais.
Los asistentes a la jornada de ayer tuvieron la oportunidad de contemplar las ruinas de estas antiguas fábricas que, en su tiempo de máxima actividad, eran capaces de fabricar cada jornada hasta 35.000 tejas y 5.000 ladrillos. "Era una labor muy dura; más que de sol a sol se trabajaba de estrella a estrella, casi no había tiempo para el descanso, y con una alimentación escasa que no pasaba de un caldo de desayuno y un plato de bacalao o tocino al mediodía", indica el historiador y escritor Xoán Tamuxe, que destaca también el importante trabajo que hacían niños de 12 o 13 años para colocar los ladrillos a secar. Tamuxe explicó el proceso de fabricación mientras dos "telleiros" de O Rosal, Manuel Rodríguez y Manuel Enríquez realizaban una demostración ante el público.
Durante el recorrido guiado por las ruinas de los hornos también se mostraron varias fotos antiguas de la zona y de la familia Portela, procedentes de la parroquia guardesa de Salcidos, que crearon las fábricas a finales del siglo XVIII. Los restos de los hornos fueron localizados tras un trabajo de investigación del Obradoiro de Estudos Locais, que publicará a principios del próximo año para dar a conocer la historia de esta zona industrial y la importancia que tuvo este oficio durante décadas en Redondela, uno de los puntos más importantes del sur de Galicia en la fabricación de ladrillos y tejas. "Creo que este es un patrimonio histórico y etnográfico muy importante para la localidad y no debe quedar en el olvido", comenta Bouzón. La asociación cultural ha puesto en conocimiento de las autoridades locales los restos encontrados, con el deseo de que en un futuro puedan ser restaurados y formen parte de una ruta cultural o museo etnográfico al aire libre. "Nosotros hemos hecho el trabajo que nos correspondía, que es la investigación, y ahora es la administración local y autonómica la que debe decidir que se hace con estos restos", concluye.
La zona de A Telleira de Cesantes, que desde finales del siglo XVIII hasta principios del XX albergó varias fábricas de ladrillos y tejas, recobró ayer esta actividad artesanal que dio fama al municipio y trabajo a muchos de sus habitantes. Una investigación del Obradoiro de Estudos Locais Fernando Monroy permitió localizar y sacar a la luz cuatro antiguos hornos, que volvieron a la vida con una exhibición del oficio a cargo de dos "telleiros" de O Rosal.