N. D. / PONTEVEDRA
La Consellería de Cultura se dispone a iniciar las obras del complejo lúdico-deportivo de A Parda, un arranque que se produce cuatro años después de que la Xunta seleccionara un diseño de los arquitectos Vicente Irisarri y Guadalupe Piñera para convertir una parcela de 33.00 metros cuadrados junto a la estación del tren en un espacio de ocio y piscinas. Después de múltiples trámites, modificaciones y recortes del proyecto y un abultado retraso, la Xunta ya ha adjudicado esta actuación a la empresa Teconsa, con un presupuesto de 2.294.460 euros (0,4 por debajo de lo previsto), y un plazo de ejecución de 16 meses.
El concello confirmó ayer el "inminente" inicio de las obras, toda vez que hoy mismo, en la junta de gobierno, se dará la aprobación definitiva para ese arranque. El centro lúdico-deportivo se levantará en una parcela de 33.000 metros cuadrados que Renfe cedió al concello en virtud de un convenio urbanístico firmado hace una década, pero el solar no pasó a manos municipales hasta el pasado año.
Notable recorte
El diseño inicial superaba los 33.000 metros cuadrados y excedía con creces los 2,7 millones disponibles, por lo que en octubre de 2007 se presentó un nuevo proyecto, mucho más reducido y modesto, que es el que ahora se ejecutará. Además, en un principio no reservaba espacio para el principal objetivo municipal: un nuevo pabellón de competición y un anexo para gimnasia deportiva. El diseño original situaba esas instalaciones fuera del ámbito de actuación, en una zona verde próxima al edificio de los juzgados, que el concello tendría que expropiar. Con el cambio de hace un año, el centro ocupará unos 20.000 metros cuadrados y se dejan en reserva los 13.000 restantes para esos futuros pabellones. Cultura asumirá el apartado de piscinas y zonas de ocio, mientras que concello se hará cargo, en su día, de ejecutar los dos pabellones, con un presupuesto aún desconocido y un sistema de gestión todavía por determinar. El alcalde, Miguel Fernández Lores justificó esta larga demora de cuatro años en que "se trataba de disponer de un proyecto realizable, para evitar sorpresas como ha ocurrido en Pasarón".
Precisamente, A Parda y Pasarón formaban parte del mismo convenio y con la exigencia de que ambas obras comenzaran al unísono. Sin embargo, la reforma del campo de fútbol ya acumula más de dos años de obras, desde julio de 2006, y en A Parda únicamente se derribó alguna vieja edificación, que se utilizaba como vivienda. Precisamente el desalojo de esta casa fue otra de las causas de este largo retraso.
En octubre de 2007, la conselleira de Cultura, Ánxela Bugallo, destacaba que "las modificaciones introducidas en el proyecto se hicieron para dar cabida a las propuestas de los técnicos municipales y cubrir las demandas de los ciudadanos de Pontevedra, por lo que estamos ante el proyecto que la ciudad quería".