EFE / VENECIA
El arquitecto español Santiago Calatrava considera “injusta” la polémica en torno al puente que ha construido sobre el gran canal de Venecia y rechaza todas las críticas que se le han formulado.
Esta polémica surgió después de que el Ayuntamiento, regido por el centroizquierda, decidió el día 27 de agosto cancelar la inauguración con la presencia del presidente de la República, Giorgio Napolitano, ante la amenaza de los partidos de la derecha de organizar actos de protesta.
“Todo esto es injusto porque es como si me quisieran hacer a mí culpable, cuando yo no soy el responsable”, dice el arquitecto.
Las principales críticas contra el puente son el elevado coste de la construcción respecto del presupuesto inicial, que pasó de 7,2 millones de euros a 11,2 millones, la ausencia de un paso para personas discapacitadas y la seguridad de la estructura.
El arquitecto español destaca que desde el momento en que entregó el proyecto, debido a esas leyes de Venecia, él se convirtió en “un simple asesor artístico”, es decir, que no es responsable de la ejecución y, por tanto, tampoco de los principales aspectos por los que se le ha criticado.