PAULA PÉREZ / SANTIAGO
La decisión de la conselleira de Política Territorial, María José Caride, de mantener cómo regla general en el nuevo Plan del Litoral la prohibición de construir en los primeros 500 metros de costa e incluso elevar el veto más allá de esta distancia ha sembrado la "preocupación" entre los promotores inmobiliarios, ya asfixiados por la crisis del sector de la construcción y enfadados por la "inseguridad jurídica" que les impide planificar nuevos proyectos. La Federación de Promotores de Galicia (Feproga) ve "absurdo" que se siga prohibiendo edificar en el litoral y advierte a la Xunta de que "están hundiendo al país".
"Es como poner puertas al cielo", critica el presidente de Feproga, Javier Garrido. Galicia perdería, en su opinión, grandes expectativas de desarrollo sobre todo en la zona de A Costa da Morte y A Mariña lucense. Según explican los promotores, la costa del Mediterráneo está demasiado saturada desde el punto de vista urbanístico y la comunidad autónoma podría "absorber un nuevo mercado turístico residencial".
"Para ser competitivos tenemos que apostar por el turismo y por la oferta de viviendas de segunda residencia, porque la gente si viene a Galicia es por su costa no a comer pimientos de Padrón", denuncia indignado el gerente de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Pontevedra, Miguel Font.
En su opinión, la decisión de mantener la prohibición de construir en los primeros 500 metros es "demagógica" y una "paletada". "Deberían viajar más porque se van, por ejemplo, a Noruega y ahí se construye casi encima del mar. El problema no es donde se construya sino que se haga con cierta harmonía", explica.
La otra "preocupación" de los promotores es la tardanza en presentar el Plan del Litoral que debería estar aprobado. "Nos parece urgentísimo, porque nosotros no sabemos a qué atenernos", asegura Garrido.
Temor ante un adelanto electoral porque dejaría en suspenso medidas importantes para el sector
El sector de la construcción sufrió en mayo del año pasado un frenazo importante cuando la Xunta decidió aprobar la Lei de Medidas Urgentes de Ordenación del Litoral. Se trataba de una normativa que prohibía de forma provisional construir en los primeros 500 metros de costa. La idea era evitar la edificación descontrolada hasta que no se aprobase el nuevo Plan del Litoral. Sin embargo, este documento se está retrasando más de lo previsto. "La Lei do Solo del año 2002 ya preveía este plan y daba dos años de plazo para elaborarlo. Tenía que estar hecho ya en 2004", explica el presidente de Feproga, Javier Garrido.
Un adelanto de las elecciones podría posponer su aprobación a la próxima legislatura y esa tardanza "preocupa" a los promotores. El Observatorio Inmobiliario prometido por la Xunta para septiembre también podría quedar en suspenso, así como la aplicación de las directrices del territorio. "Necesitamos saber donde podemos invertir", reclama el presidente de Feproga.