SANDRA PENELAS / VIGO
Seis días de entrenamiento en la Agencia Espacial Europea (ESA) para construir y controlar desde el campus de Vigo el primer satélite gallego, el Xatcobeo. Los ingenieros de Telecomunicaciones Gabriel González y Alberto González han sido seleccionados entre sesenta estudiantes de varios países para participar en un congreso en el que recibirán formación específica y visitarán los laboratorios donde se diseñan y crean las naves espaciales.
El curso se celebrará entre el 24 y el 29 de agosto en el ESTEC, el Centro Europeo de Investigación y Tecnología Espacial de Noordwijk (Holanda), y los dos investigadores de la Universidad de Vigo viajarán junto al profesor Fernando Aguado, responsable de este proyecto de minisatélite educativo.
Los ingenieros recopilarán información para montar en la Escuela de "Teleco" un laboratorio similar a los de la ESA, con unas dimensiones mucho más reducidas pero con las mismas condiciones de extrema asepsia y calidad del resultado final. "Prácticamente será una cabina grande", explica el vigués Gabriel González, estudiante de doctorado de 27 años. "Se trata de absorber todo lo que podamos. Estamos participando en un hito, porque Vigo será la primera universidad española en construir un satélite", añade.
La misma satisfacción es compartida por Alberto González, de A Coruña, que con sólo veinte años y recién acabada la ingeniería técnica esta cumpliendo un sueño: "Para ser seleccionado tenías que explicar tus motivaciones y yo expuse que una de mis razones para estudiar la carrera fueron los satélites. Me siento afortunado, porque muy poca gente tiene una oportunidad así ".
Tan comprometidos están con el Xatcobeo que han renunciado a a sus vacaciones, a igual que la decena de estudiantes que trabajan con ellos desde julio. Incluso algunos estudiante de Físicas e Industriales les están "echando una mano" mientras no empieza el curso.
Interés del alumnado
Aguado destaca la cantidad de solicitudes recibidas para integrar el equipo, que desde septiembre estará formado por unos veinte alumnos de "Teleco" y la Escuela de Informática de Ourense, además de diez profesores.
La construcción del satélite, de diez por diez centímetros, no se acometerá hasta poco antes de su lanzamiento, previsto para noviembre de 2009. Algunos miembros del equipo podrían viajar a la Guayana francesa para despedirse de su creación. "Claro que nos gustaría estar allí. Hay gente que trabaja toda la vida en esto y que nunca asiste a un vuelo", dice Alberto.
Otros estudiantes seguirán la operación desde el centro de la ESA en París y el resto se concentrarán en la sala de control que se habilitará en el radioclub de la escuela viguesa. Allí los alumnos se coordinarán para recoger datos cinco veces al día durante los seis meses o el año que se prevén de vida útil al satélite. "Habría que poner pantallas para retransmitir el lanzamiento, pero seguro que se podrá ver en algún proyector de los pasillos", expresa Gabriel.
Hasta entonces, esperan que los meses que restan sean suficientes para poner a punto el satélite, que debido a su pequeño tamaño y a los paneles solares de sus seis caras les obligará a "idear" alguna fórmula que haga referencia a su "fábrica" de origen.