M.F. / VILAGARCÍA
Cristina Lobato, una vilagarciana de 19 años de edad fue la primera en arrojarse al agua para intentar, sin éxito, salvar la vida de las dos jóvenes.
- Un día después, consciente del peligro que corrió y del desenlace del suceso ¿cómo se siente?
- Pues más o menos. Aunque no me haya pasado nada no estoy bien porque ellas... No puedo estar bien porque las cosas no salieron como esperaba.
- ¿Cómo reaccionó su familia cuando se enteró de lo ocurrido? ¿Le riñeron por haberse arriesgado tanto?
- No me riñeron en ningún momento, al contrario...
- Se sentirán orgullosos...
- Claro, es verdad que me dijeron que podía haber pasado algo pero apoyaron lo que hice.
- A pie de muelle contaba que estaba merendando con unos amigos cuando ocurrió todo ¿Cómo lo recuerda?
- Fue cuestión de segundos, no dio tiempo a nada. De repente, vimos como el coche caía y se hundía...
- Enseguida se tiró al mar ¿Llegó a ver a las chicas?
- Había mucho lodo y no se veía nada. Me dio la vida que encendieron las luces y pude ver las esquinas del coche pero no tardaron nada en apagarse, 8 o 10 minutos...
- Con ayuda del guardacostas intentaste enganchar un cable ¿no?
- Sí. El señor que se tiró al agua conmigo fue el que trajo el cable. Lo enganchamos en el coche y lo intentamos subir pero no aguantó el peso, se rompió y el coche volvió a caer...
- ¿Era consciente del peligro que corría? Podía haberla aplastado...
- La verdad es que no lo piensas.
- Y después, ya en frío ¿llegó a pensar que su vida podía haber corrido peligro?
- En frío no piensas en el peligro. Lo único que te paras a pensar es qué podrías haber hecho para ayudarlas más...
- Los expertos dicen que poco más podrían haber hecho ustedes. Supongo que es un consuelo...
- La verdad es que no, porque pasó lo que pasó.
- Se tiró al agua sin saber siquiera quiénes eran las chicas. Ahora que se conocen sus identidades ¿las recuerda?
- Sí, sí que las conocía de vista. No eran amigas mías, no salía con ellas, pero de vista sí que las conocía.
- ¿Habló con su familia?
- En el puerto me acerqué a unos amigos de ellas para decirles que lo había intentado y que sentía no haber hecho más.
- ¿Y qué le dijeron?
- Me dieron las gracias.
- Desde luego, fue usted muy valiente...
- No sirvió de mucho pero gracias.