REDACCIÓN / VIGO
Doscientas personas en los juzgados vigueses y un millar en toda Galicia se autoinculparon ayer por haber realizado o apoyado un aborto con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer. La Marcha Mundial das Mulleres mantuvo actos reivindicativos en toda la comunidad pese a que tuvo que reformar la programación prevista por la prohibición de manifestarse al coincidir con la jornada de reflexión previa a los comicios de hoy.
Pese a todo, unas doscientas personas mostraron en los juzgados de Vigo su rechazo a los "retrocesos" de derechos de la mujer. En Ferrol se entregaron cuatrocientas autoinculpaciones y A Coruña, Ourense y Pontevedra reunieron en conjunto unas doscientas.
La Marcha ya había advertido que mantendría su acto en Vigo, convocado desde el día 13, a pesar de la prohibición de la Subdelegación de Gobierno y la manifestación partió a las doce desde la plaza 8 de marzo, donde se concentraron unas trescientas personas, según la organización.
La Marcha Mundial das Mulleres tuvo que modificar el manifiesto para "evitar señalar a partidos políticos concretos" tal y como recogía inicialmente e instó a los presentas a no dar "Ni un paso atrás".
De este modo, instaron a las mujeres a "estar preparadas" ante cualquier acción que pueda significar una pérdida de derechos. "Ningún derecho está conseguido de forma infinita", proclamó la portavoz Victoria Iglesias.
Así, puso como ejemplo la "persecución" a las mujeres que han abortado y a las propias clínicas que realizan esta operación, en lo que ve un "retroceso a veinte años atrás" frente al que "hay que estar preparadas para defender los derechos", sentenció. A continuación, los presentes emprendieron camino hacia los juzgados vigueses, donde entregaron una doscientas firmas con autoinculpaciones. Las personas que se quedaron fuera del edificio judicial permanecieron concentradas en señal de protesta por las "desigualdades" de la mujer.
Actos ininterrumpidos
Además la plaza 8 de marzo se convirtió en un punto de encuentro durante toda la jornada y acogió entre las diez y las ocho de la tarde actividades ininterrumpidas como cuentacuentos, graffittis, lectura para niños, representaciones de teatro o talleres de palabras contra la violencia.
La concejala de Bienestar Social, María Méndez, destacaba el carácter "festivo" de la jornada y realizaba una "valoración positiva" de la participación tanto de mujeres como de hombres.
La edil nacionalista se refería a la prohibición de la Subdelegación del Gobierno de manifestarse: "No ha habido tal, sino que las mujeres han ido hasta el juzgado a entregar unas firmas". Respecto a la interrupción del embarazo, reivindicó el derecho de la mujer a "decidir" sobre el "aborto gratuito en la Seguridad Social y cumpliendo los plazos legales".