I.BASCOY - VIGO
La Xunta se niega a copiar la ley andaluza en el artículo que amplía hasta seis meses el plazo para renovar los órganos de dirección de las cajas, tal y como le propone el Gobierno español y pese a que en un principio fue quien se ofreció a reproducir la norma andaluza. Alega ahora que si se retrasa en el tiempo el cambio de cúpulas, indispensable para la integración, pues la actual dirección de Caixanova se opone a la operación, la fusión llegará tarde a las ayudas del FROB, que se clausura el 31 de junio.
Para el Gobierno de Feijóo, la integración de Caixanova y Caixa Galicia necesita de la ayuda del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria, hasta 1.200 millones de euros, con los que hacer frente al cierre de oficinas y a la destrucción de empleo. Sin embargo, el FROB, con el que presiona la Xunta, no gusta a casi nadie en el sector financiero, tampoco a Caixanova que defiende un SIP (Sistema Institucional de Protección) con entidades de otras comunidades pero sin acudir a las ayudas públicas. Primero, no se regala el dinero, son préstamos que hay que devolver a un interés mínimo de un 7,75% en un plazo máximo de siete años, y segundo si las entidades no cumplen, el Banco de España puede intervenirlas. En círculos económicos, incluso no descartan una oleada de intervenciones, pues la crisis no remite y vaticinan que será muy difícil devolver los préstamos. Éstas son algunas de las pegas a un fondo que nació para dar liquidez urgente a entidades con problemas, tal como reconoce el propio gobernador del organismo regulador, Miguel Ángel Fernández Ordóñez.
Banco de España. Ordóñez explicó la creación del FROB porque "las cajas esta vez no han sido inmunes a las dificultades".
La UE. Cuando Bruselas dio el visto bueno a este fondo, nacido para impulsar la reordenación de cajas y bancos en plena crisis financiera, la entonces comisaria de Competencia, Neelie Kroes, presentaba el FROB como "un medio adecuado para corregir una grave perturbación de la economía española".
La CECA. "Siempre les digo a mis asociados que cuidado con el FROB porque el dinero hay que devolverlo con la situtación económica en que nos encontramos", advierte el presidente de la Confederación de Cajas de Ahorro, José Ramón Quintás, quien insiste en que es preferible vender activos para lograr solvencia antes que pagar el elevado tipo de interés que impone el FROB. Quintás sostiene que las entidades son conscientes de que los contribuyentes no deben cargar con sus problemas, pero señala que un buen gestor no puede tomar el dinero al 8% y lo presta al 3%.
Banco Pastor. José María Arias, su presidente, añade un nuevo elemento para la reflexión, al recordar que las instituciones que acudan al FROB "no pueden realizar estrategias agresivas de crecimiento y tienen que reducir su red". También observa que "en las concentraciones pasadas, la suma de dos entidades financieras nunca fue igual a dos. En el mejor de los supuestos es igual a 1,6 o 1,5. Hay un 25 o 30% que se pierde".
El PP. El principal partido de la oposición respaldó en el Congreso con sus votos la aprobación del decreto que regula el FROB, pero no le gusta la utilización que las autonomías están haciendo de él. El secretario de Economía y Empleo del PP, Álvaro Nadal, afirma: "No se puede decir que yo necesito 1.500 millones de euros para 1.200 despidos, como en Cataluña. Será para algo más. Habrá un problema de solvencia, y entonces la pregunta es si si esta fusión es la operación menos costosa para el erario público. ¿No habría otra alternativa? ¿Se hizo con el criterio de eficiencia o se ha hecho porque hubo un gobierno que impulsó la fusión? ". Añade: "Si hay un solapamiento de oficinas muy fuerte, habrá más despidos, y la operación será más costosa".
Xavier Vence. Este catedrático de Económica es muy combativo con el fondo ideado por Fernández Ordóñez. En su opinión, "no es la solución, es el problema". Y además es "perverso", pues si las entidades no son capaces de devolver "los abultados créditos se encontrarán de repente en manos del Banco de España, y él decidirá a quien se las entrega". Vence saca a colación el caso de la Caixa que descarta acudir al FROB para su capitalización y prefiere emitir títulos de deuda altamente remunerados (4-5%) a diez años que le resultan "una alternativa bastante más económica y segura que el FROB." No es el único caso. Cajasol y Caja Guadalajara han decidido fusionarse pero sin solicitar ayuda pública. Caixanova, por su parte, defiende una alianza virtual con entidades de otras comunidades, y sostiene que tampoco necesitaría el préstamo del Banco de España.