Un varón, de entre 29 y 39 años y con experiencia al volante. Es el perfil tipo del conductor que dio positivo en los controles de alcoholemia realizados por la Guardia Civil en las carreteras de la provincia durante el pasado mes de febrero.
Agentes del subsector de Tráfico en colaboración con los guardias de puesto realizaron un total de 22.730 pruebas de alcoholemia, de las que 337 dieron positivo. Hubo, según los datos aportados por el propio Tráfico, 76 conductores a los que no fue posible realizar el test ya que estuvieron implicados en accidentes y sufrieron lesiones que urgieron su traslado a un centro hospitalario.
De los 337 conductores que dieron positivo, es decir, que iban al volante bebidos, 31 pasaron a disposición judicial al imputárseles un supuesto delito contra la seguridad del tráfico. En el resto de los casos fueron denunciados exclusivamente por vía administrativa por la comisión de una infracción.
La mayoría de los controles de alcoholemia, 18.887 o lo que es lo mismo el 83% del total, se realizaron durante las moches y madrugadas de los fines de semana y vísperas de festivo.
La Guardia Civil utiliza los controles preventivos y aleatorios para combatir la siniestralidad en las carreteras, dado que distintos estudios han demostrado que el consumo abusivo de alcohol está detrás de hasta un 40% de los accidentes mortales. De los 22.739 tests realizados en febrero: 21.322 fueron preventivos, 978 por infracción y 439 se realizaron tras un accidente.