B. MÁRQUEZ / PONTEVEDRA
Apenas quince minutos cara a cara. Fue tiempo suficiente para dejar constancia ayer, una vez más, de las posturas antagónicas e irreconciliables sobre el futuro de Elnosa que mantienen el alcalde de la ciudad, Miguel Fernández Lores, y el comité de empresa de la planta de cloro de Lourizán. El primero sostiene que el 30 de octubre de 2007 la empresa tendrá que cesar su actividad al carecer de la autorización ambiental integrada que le exige la ley 16/2002 de prevención de la contaminación. Los segundos reclaman una alternativa si finalmente no triunfa la tesis empresarial, defendida ante el Tribunal Superior Xustiza de Galicia (TSXG), de que tienen de margen hasta el 2011 para definir su sustituyen el uso del mercurio en el sistema de producción por una tecnología limpia o si cierran la planta de Lourizán en aras de un acuerdo voluntario subscrito con el Ministerio de Medio Ambiente y la Xunta de Galicia.
Una bronca, un final abrupto al abandonar la reunión los responsables municipales (el alcalde y el concejal César Mosquera), un cruce de acusaciones mutuas de insultos y amenazas y un encierro de tres horas en la sala de comisiones del concello de los delegados sindicales fue el resultado de una entrevista que había sido solicitada por el comité el pasado 9 de octubre con el objetivo de exigir al gobierno local el fin "del hostigamiento a Elnosa y a sus trabajadores". El saludo de los interlocutores, tenso y a cara de perro, y la presencia junto a los representantes del comité del secretario comarcal de CC.OO, García Pedrosa, fue premonitorio.
"Intentamos explicar la situación desde un punto de vista urbanístico. Imposible, cuando decíamos algo nos interrumpían con insultos y llegó a amenazas personales" explicó el alcalde a la salida de la mini-reunión, "nos dijeron a César (Mosquera) y a mí que nos iban a joder y es obvio que no podemos tolerarlo".
También el concejal César Mosquera habló de amenazas personales y a su familia, para las que estudiará una respuesta en los próximos días. El responsable de Urbanismo rechazó las acusaciones de "hostigamiento" a los trabajadores argumentando que existen informes urbanísticos idénticos, "elaborados por siete u ocho funcionarios distintos, para Tafisa, Malvar y Ence".
Indignación
Por su parte el presidente del comité de Elnosa, Xaime Iglesias, expresó su indignación porque a las demandas de los trabajadores de una salida para la empresa "nos dijeron, en una actitud chulesca y beligerante, que la responsabilidad era de nuestros jefes y que fuésemos a Portugal a pedir explicaciones".
"Durante años han dicho que somos una bomba de relojería, que somos lo peor y ahora hablan de problemas urbanísticos, que no mientan que digan la verdad" recalcó Iglesias.