REDACCIÓN / PONTEVEDRA
La campaña de control de los perjuicios de la "movida nocturna" de la ciudad, que el concello lleva a cabo desde hace algo más de dos años, alcanzó en 2006 un total de 135 actuaciones diversas (denuncias, sanciones, precintos...) contra bares y locales de copas, especialmente en el centro histórico.
El concejal de Seguridad Ciudadana, Guillerme Vázquez, ofreció ayer un balance de esta campaña, que calificó de "positiva, porque da buenos resultados", por lo que se mantendrá durante 2007.
En cuanto a cifras concretas de intervención, los datos ofrecidos por el edil son los siguientes: se precintaron siete locales, de los que uno de ellos continúa en esa situación y otro más, emplazado en la calle San Antoniño, cerró de forma definitivamente. Los otros cinco, según Vázquez, solventaron sus deficiencias.
También se decretó el cese total de actividad para diez bares. La mitad de estas órdenes sigue vigente, mientras que se precintaron 15 equipos de música, con tres aún en vigor.
En cuando a sanciones y multas, el balance del control de la "movida" durante 2006 refleja que fueron sancionados ocho locales, con multas que oscilan entre 600 y 3.000 euros, y existen otros nueve expedientes abiertos. Se formularon dos denuncias por ofrecer actuaciones musicales en vivo sin disponer de licencia y una denuncia más por venta de alcohol a menores.
También la Policía Local y los técnicos del concello acudieron a inspeccionar tres denuncias vecinales por ruidos en sus domicilios. En dos casos, según el edil, las mediciones resultaron negativas y en el tercero, el denunciante estaba ausente de su casa y no se pudo efectuar el análisis.
Por último, la campaña permitió formular diez denuncias por exceso de aforo y otras 79 por infracción del horario de cierre.
Estas cifras, en general, suponen un ligero descenso con respecto al ejercicio anterior, y el balance se refiere exclusivamente a bares de copas y de ocio relacionados con la "movida", por lo que no figuran restaurantes y otros establecimientos contra los que se actuó administrativamente, pero por otro tipo de infracciones.
El emplazamiento de los locales sancionados es en general, el casco viejo y las calles adyacentes, donde se produce una mayor incidencia de la "movida", aunque la Policía Local acude también a otros puntos de la ciudad.
El objetivo de esta campaña "no es perseguir sino, en lo posible, prevenir, para evitar irregularidades, ruidos y limitar los destrozos urbanos", según Guillerme Vázquez.