N. D. / PONTEVEDRA
Calle Fernández Ladreda. 11.00 de la mañana. Dos vehículos colisionan y los conductores no se ponen de acuerdo. Antes de que rellenen el parte de accidente, e incluso de que los agentes y la grúa lleguen al lugar, la Policía Local ya dispone de fotografías del siniestro y comienza a tomar medidas para restablecer la normalidad. Todo ello en unos pocos segundos y sin moverse de la jefatura. Una red de 18 cámaras electrónicas situadas en otros tantos puntos estratégicos permite vigilar permanentemente la situación del tráfico.
Un complejo sistema informático, instalado hace poco más de un año, conecta con la jefatura todas esas cámaras, todos los semáforos y las pantallas de información situadas en los accesos a la ciudad, así como los aparcamientos públicos. En función de las necesidades, se activan los semáforos, se actualizan los datos de los paneles, se refuerzan determinados puntos e incluso se establecen desvíos provisionales en cuestión de segundos, y, además, apenas perceptible, porque muchos conductores desconocen que 18 "ojos" electrónicos los vigilan constantemente.
Aunque el tráfico en Pontevedra es una de las quejas generalizadas entre los conductores, con retenciones y atascos, quizás sin este sistema, la situación aún sería peor.