N. DAVILA - PONTEVEDRA
Un año después de su adjudicación por casi un millón de euros, Augas de Galicia desveló ayer que el proyecto técnico elaborado por el Concello para sanear la parroquia de Tomeza y el río de Os Gafos "no sirve para acabar con sus vertidos" y renuncia a su ejecución. El presidente de ese organismo, Francisco Menéndez, explicó ayer en Pontevedra que la propuesta municipal de ampliar el colector del río para recibir todos los vertidos "es la solución más fácil, pero solo trasladaría el problema aguas abajo". Aunque esta actuación fue contratada por la Xunta en abril de 2011, no se detectó hasta diciembre el origen de que el colector sea insuficiente: la presencia de numerosas conexiones aparentemente ilegales de aguas pluviales a esa tubería, que provoca que cuando llueve, se multiplique por cinco el caudal normal que soporta el colector, lo que genera los constantes vertidos en Os Gafos. Menéndez explicó que no se pudo determinar antes esta causa debido a la sequía que presidió el pasado año, con ausencia de precipitaciones intensas hasta sus semanas finales.
La decisión de rescindir el contrato con la adjudicataria, Copasa, se puso ayer sobre la mesa en una comisión de seguimiento del convenio de saneamiento firmado entre el Concello y la Xunta en abril de 2010 y donde figura esta obra para Os Gafos. Es la primera vez que Augas de Galicia ofrece explicaciones públicas sobre el contenido de una de estas comisiones, aunque su presidente, Francisco Menéndez, no asistió a la cita de ayer. Durante meses (al menos desde el pasado verano), Augas de Galicia justificó la paralización de esta obra en "errores del proyecto municipal" que "se estaban corrigiendo", y no se habían detectado "hasta después de la adjudicación".
Aunque el organismo reafirma su "compromiso para ejecutar su parte del convenio", en la reunión de ayer no puso sobre la mesa un proyecto alternativo, sino que planteó la elaboración de un "estudio riguroso y completo de la problemática del colector del río de Os Gafos", es decir, analizar de donde procede ese exceso de aguas pluviales y eliminar las conexiones no autorizadas, de modo que el agua de lluvia no llegue al colector y, por él, a la depuradora de Placeres.
El convenio para sanear el rural establece una inversión de siete millones de euros por parte de la Xunta, con un total de diez proyectos a su cargo. Todos ellos fueron redactados por el Concello, pero el único donde han surgido estos problemas es el de Os Gafos, uno de los más importantes por sus consecuencias y presupuesto, y que serviría, además, para recibir las aguas residuales de la Brilat, el polígono de O Campiño y, sobre todo, el futuro hospital de Monte Carrasco. Un total de ocho obras ya están adjudicadas y en ejecución y en unos días se contratará la sexta fase de la parroquia de Lérez, por 250.000 euros.
Menéndez aseguró ayer que el millón de euros previsto para Os Gafos se mantendrá para ese fin, aunque no adelantó ningún calendario ni un futuro presupuesto ya que, según sus explicaciones, el gobierno local debe dar una respuesta a la propuesta del estudio de contaminación del río propuesto.
Durante sus explicaciones de ayer en la ciudad Menéndez señaló, por otra parte, que el régimen de lluvias de los últimos meses está por debajo de lo normal, como ya ocurrió en 2011, si bien quiso dejar claro que el nivel de los embalses es el adecuado y "se han recuperado rápido después del malo panorama que presentaban en octubre pasado".