F.M. - PONTEVEDRA
Varias entidades sociales se han unido para tratar de que la nueva ley de caza de Galicia no vaya adelante. Comuneros, ecologistas y representantes de colectivos rurales presentarán alegaciones contra una ley "hecha más para escopeteros que para cazadores", indicó el secretario de la Asociación para a Defensa Ecolóxica de Galiza (Adega), Fins Eirexas. Acompañado del presidente de la Organización Galega de Comunidades de Montes, Xosé Alfredo Pereira, y del portavoz de la Federación Rural Galega (Fruga), Gabriel López, expuso en Pontevedra las razones que llevan a estas entidades a presentar alegaciones contra el proyecto legal. Cuentan también con el respaldo del sindicato CIG.
Estos colectivos entiende que la ley que la Xunta ha sometido a exposición pública está hecha "al dictado" de los cazadores y de espaldas a los propietarios de los terrenos. Así, denuncian que los comuneros tendrán poco que decir en el uso de los montes con fines cinegéticos, que permite la caza muy cerca de los núcleos habitados y de las vías de comunicación. Critican además que permite la actividad de la caza a los 14 años, lo que califican de "aberrante" para la educación de los menores.
"Esta impresentable ley de caza usurpa derechos a los dueños de los montes, deja de lado las ayudas por los daños que provoca la fauna salvaje y da vía libre a los cazadores más cavernícolas, a los escopeteros", expusieron durante la presentación de la iniciativa.
El presidente de la Organización Galega de Comunidades de Montes, Xosé Alfredo Pereira, criticó que la Consellería do Medio Rural e Mar "coloca trampas a la vecindad, a los comuneros, para que pierda el derecho a decidir sobre uno de los aprovechamientos del monte vecinal, el cinegético".
365 días
Fins Eirexas, de Adega, alertó por su parte de que la nueva normativa permite la actividad de la caza "los 365 días del año, sobre las especies que quieran y allí donde les dé la gana". Calificó la nueva ley como un permiso para "matar por matar" sin tener en cuenta ningún plan racional de los usos del monte. En este sentido recordó que las especies protegidas también son víctimas de esta permisividad en la caza, ya que aunque no puedan ser tiroteadas sí son molestadas y ven agredido el territorio en el que viven con la intromisión de los cazadores. Recordó además que las personas que quieren ir al monte "simplemente a disfrutar de la naturaleza, sin matar nada", también tienen un derecho que es vulnerado por esta ley.
Gabriel López, de Fruga, criticó que la ley que prepara la Xunta exime a la Administración de sus obligaciones respecto a las poblaciones rurales y deja actuar "a sus anchas" a los cazadores. Se carga a los vecinos del ámbito rural, explicó, la responsabilidad y la obligación de solicitar "que se prohiba cazar en sus propios terrenos".
"La Escopeta Nacional"
Los opositores a la ley de caza afirman que tanto la Administración autonómica como la Federación de Cazadores hacen oídos sordos a sus quejas, "no se quieren enterar de que la caza es solo uno de los múltiples aprovechamientos que tiene el monte".
De todos modos, advierten de que no se van a quedar quietos ante la proliferación de "escopeteros", para que vengan "cuatro señoritos de Madrid a pegar tiros, siguiendo el modelo de La escopeta Nacional y de Los Santos Inocentes".