B. MÁRQUEZ - PONTEVEDRA
El padrón municipal certificó, a fecha 31 de diciembre de 2011, que Pontevedra había rebasado por primera vez en su historia la barrera de los 83.000 habitantes, hasta situarse en 83.253. El perfil biográfico de estos habitantes acreditan, por su parte, que es la ciudad gallega con la población más joven: la edad media se sitúa en los 41,6 años, uno por debajo de su inmediata seguidora que es Vigo.
La ciudad del Lérez encabeza un ránking que se cierra en Ferrol, la urbe con la población más envejecida de toda la comunidad autónoma: su edad media está en los 46 años. En medio se posicionan, de menor a mayor: Vigo (42,6 años de media), A Coruña (43,2), Lugo (43,3), Ourense (44,5) y Santiago (44,6).
La juventud de los pontevedreses queda reflejada en su pirámide demográfica en cuya base está el 15,13% de la población, los menores de 16 años; en el medio se encuentra el 67,58% de los ciudadanos, con edades comprendidas entre los 16 y los 64 años y en la cúspide se sitúa el 17,27% restante, los mayores de 65 años.
En los últimos años se ha registrado un ligero y constante ensanchamiento de esta base, tal como acreditan las series de censos municipales lo que lleva a los dirigentes locales a presumir de que Pontevedra es un buen lugar para nacer y para vivir.
Es la población situada en la base, junto con el crecimiento vegetativo (suma de nacimientos y defunciones) la que habla de la juventud y el crecimiento de Pontevedra, que sigue una línea ascendente y sin retrocesos desde 1998. Su 15,13% está más de tres puntos por encima de Ferrol, en donde la población de la franja de edad de 0-15 años no llega al 12% del total (11,9).
Este alejamiento entre las cifras de Pontevedra y Ferrol (las urbes más joven y más envejecida de Galicia) se repite en la franja de edad del otro extremo, la de mayores de 65 años. Si en la ciudad del Lérez este grupo supone el 17,2% de sus habitantes, en la ciudad departamental ronda el 24% (en concreto se sitúa en el 23,96%).
Es Ourense en este caso la segunda ciudad con el porcentaje de población senior más elevado de la Comunidad autónoma al aglutinar al 22,8% de su censo.
Planificación
Al estructurar el panorama demográfico de una población, la división por franjas de edad no es aleatoria ya que se corresponde con los grupos de ciudadanos sin edad para incorporarse al mundo laboral (los menores de dieciséis años), los potencialmente activos (de 16 a 64 años) y los que hasta ahora entraban en la edad de jubilación (mayores de 65 años).
La pirámide demográfica es un parámetro fundamental a la hora de planificar las necesidades de la ciudad: de infraestructuras, de servicios, de desarrollo económico-empresarial e incluso la oferta de ocio y cultural. Lo saben las administraciones en general y el Concello de Pontevedra en particular, como lo demuestra el que sus dirigentes presten una atención continua a la evolución del Padrón y estén atentos a los datos estadísticos oficiales.