M. Q. - CALDAS
Una vez más, toca esperar. Los afectados por la delicada situación de Clesa en Caldas tendrán que aguardar a mediados de enero para saber si la fábrica tiene o no futuro. Así se lo transmitieron los administradores concursales a los representantes de la Xunta y de Feiraco en la reunión a tres bandas que se llevó a cabo ayer en Madrid. Un encuentro que tenía como finalidad aclarar qué planes tienen los actuales gestores para la factoría después de que se aprobase un ERE extintivo para 90 empleados. Sin embargo, remitieron a dentro de quince días para conocer la solución definitiva.
En el encuentro, el director del Instituto Galego de Promoción Económica (Igape), Javier Aguilera, transmitió directamente a los administradores concursales el apoyo del Gobierno gallego a la oferta de Feiraco y otras cooperativas lácteas "como la mejor propuesta para garantizar la continuidad de la planta". El responsable de este organismo dejó constancia de su respaldo a los trabajadores de la fábrica, que estuvieron encerrados en las instalaciones fabriles desde la tarde del lunes y hasta primera hora de la tarde de ayer, cuando recibieron las noticias provenientes de Madrid.
Las tres partes analizaron y trabajaron aspectos técnicos de la propuesta y el representante de la administración autonómica defendió "su solvencia desde el punto de vista técnico, económico y de empleo". El plan de negocio de Feiraco cuenta también con la confianza de la plantilla, que ve "que apuesta de manera firme por el mantenimiento del tejido laboral, industrial y social de la comarca", resaltan desde el departamento de Economía e Industria.
La consellería, a través del comunicado oficial a través del que valoró el encuentro, concluye recalcando el "importante esfuerzo" en el "compromiso de búsqueda de soluciones que garanticen el futuro de la planta de Clesa en Caldas y, sobre todo, de sus puestos de trabajo". Por ello en el escrito se asegura que "tanto la Xunta como Feiraco y los trabajadores aguardan que la administración concursal tome una decisión en el menor plazo de tiempo posible, haciendo realidad la continuidad" de las instalaciones.
Por otro lado, el medio centenar de trabajadores de Clesa que se había encerrado en las instalaciones abandonó la protestas al recibir las noticias de los responsables autonómicos. La representación laboral mantendrá una reunión este viernes con los responsables de los grupos políticos dentro del comité de seguimiento formado para evaluar la evolución del conflicto generado por la gestión de Nueva Rumasa al frente de la láctea.