REDACCIÓN - PONTEVEDRA
El colectivo ecologista Greenpeace mostró ayer su malestar por el hecho de que "el Puerto de Marín siga sin cumplir la sentencia judicial" de octubre de 2009 por la que el Tribunal Supremo declaraba ilegal el relleno de 328.000 metros cuadrados para ampliar la superficie portuaria. Así se pone de manifiesto en su último informe "Destrucción a toda costa 2011", presentado ayer y que hace especial hincapié en las actuaciones de las autoridades portuarias.
En el caso de Marín, Greenpeace explica que el Puerto "cuenta con 1.260 metros de muelles comerciales destinados al tráfico marítimo y 2.312 metros de muelles pesqueros utilizados para las actividades de pesca y avituallamiento".
Histórico
La sentencia de octubre 2009 es calificada por el colectivo ecologista como "una de las más contundentes que se han producido en el litoral español" y alaba la lucha de la plataforma de Placeres para conseguir no sólo la anulación de los rellenos sino también la obligación "de restituir la zona a su estado anterior", algo que Greenpeace considera "lo más importante de esta histórica sentencia".
Sin embargo, casi tres años después, no se ha avanzado nada en su ejecución y los ecologistas lamentan los intentos de las administraciones de evitar su cumplimiento. Así, citan en su informe que "la Abogacía del Estado dice ahora que la restauración de la zona podría tener perjuicios medioambientales y la Consellería de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio asegura que la sentencia es "inejecutable" y que es mejor compensar económicamente a los vecinos afectados. ¿Quién compensará entonces a los bancos marisqueros y al medio ambiente perdido?", concluye Greenpeace.