N. D. - PONTEVEDRA
Ahorrar un mínimo de 1,5 millones al año en gastos corrientes con el fin de "mantener los servicios al ciudadano y garantizar la solvencia municipal". Este es el objetivo básico de un plan de recorte de gastos que ha puesto en marcha el gobierno local y que afectará a la mayor parte de los servicios municipales, pero en especial a capítulos como el de propaganda y publicidad, el gabinete de la Alcaldía, el servicio de Xuventude o el de Medio Ambiente Natural, entre otros.
El concejal delegado de Hacienda, Raimundo González Carballo, detalló ayer los términos de este plan, que incluye la amortización de puestos vacantes y la eliminación o freno de inversiones en marcha "que no son lógicas en una situación de crisis". En este ámbito, ya se ha confirmado la renuncia al Museo da Historia en la plaza de García Escudero, pero el concejal no quiso ayer adelantar otros proyectos que registrarán recortes similares.
González Carballo explicó que desde 2007 hasta ahora el concello ha sufrido una bajada de ingresos por menores transferencias del Estado y de la Xunta y descenso de la actividad económicas, "mientras que los gastos se incrementan siempre porque sube el IPC, sube la luz, suben los suministro y las previsiones esa que siga así el panorama". Esta situación significa que "de seguir así las cosas, en 2013 nos encontraríamos con que los gastos ordinarios superarían a los ingresos corrientes", un peligro que se quiere evitar con esta campaña de ahorro de gastos. "Ahora mismo, el Concello presenta una situación de solvencia económica y no tenemos, por ejemplo, que recurrir a los créditos ICO que acaba de aprobar el Gobierno para los municipios, pero esa solvencia se podría ver comprometida si no adoptamos medidas de racionalización", añadió el edil, quien garantizó que al gasto social no se verá afectado.