M. Q. - PONTEVEDRA
La Xunta tiene en su mano la permanencia de Ence y Elnosa en la ría de Pontevedra y puede adelantar su cierre. Así lo apuntan los responsables de la Asociación Pola Defensa da Ría (APDR) en relación a las autorizaciones ambientales integradas. Unos permisos que expide el Gobierno gallego y que ambas empresas tienen que solicitar antes de que acabe el año. El colectivo exige que no se renueven de oficio y convoca para ello una manifestación que partirá el próximo sábado día 11, a las 19.30 horas, desde las alamedas de Pontevedra y Marín.
"Si no obtienen las autorizaciones, las empresas no podrían realizar vertidos ni otras emisiones y finalmente tendrían que cerrar", apunta el vicepresidente de APDR, Benito Andrade. Además, recordó que la última vez que Celulosas obtuvo esta aprobación fue en 2008, entonces con el bipartito al frente de la Xunta. "Podía haber dado la autorización por un período de seis años, pero lo hizo por tres en espera de que hubiese alguna solución", dijo en referencia a la retirada del complejo del borde marítimo.
La asociación ecologista plantea al Ejecutivo autonómico que no prorrogue automáticamente la orden. "Los límites de contaminación siguen estando por encima de los que marcan las normativas española y europea", sostiene Andrade. Asimismo, mostró el rechazo de APDR a que un recinto como éste se ubique en la comarca si finalmente se opta por el traslado. "No apoyamos ningún nuevo emplazamiento y creemos que la Xunta debe exigir a la empresa, cuando se vaya, que restituya los terrenos al estado en el que se los encontró", plantea.
Por otra parte, desde APDR también adelantaron su oposición a que Ence ponga en marcha planes como el que acaba de anunciar para Cáceres de una planta de biomasa. "La plantación y tal de eucaliptos para combustión provoca daños ambientales y aumenta el riesgo de deforestación", explicó.