CARLOS GARCÍA - PONTEVEDRA
Cuando en 2007 estalló la burbuja inmobiliaria en España algunos "gurús" de la economía vaticinaron una fuerte caída en los precios de la vivienda nueva que en algunos casos llegaron a cifrar en torno al 50%. Finalmente, la profunda crisis que afectó al sector de la construcción y que llevó a la quiebra a numerosas inmobiliarias parece que no tuvo un reflejo similar en los precios de la vivienda, al menos en Pontevedra, en donde el valor del metro cuadrado se mantiene en niveles similares a 2006. De hecho, la tónica general fue ascendente incluso durante los peores años de la crisis, con valores que estuvieron rozando el récord en 2009.
Por fin, el anhelado recorte de los precios de los pisos de nueva construcción parece que llegó a Pontevedra en 2010 aunque, en todo caso, fue un descenso bastante moderado. Los datos oficiales del Ministerio de Fomento indican que a finales del pasado mes de diciembre el valor del metro cuadrado en la ciudad en los pisos de menos de dos años de antigüedad se situaba en los 1.796,3 euros, es decir, todavía por encima de los valores que se registraban en 2006. Entoces, todavía en pleno "boom " de la construcción, el metro cuadrado se pagaba a 1.652 euros.
Desde 2005 el precio fue siempre ascendente con la única excepción del último trimestre de 2008, cuando se inició la crisis. Una caída que resultó engañosa. En plena situación de recesión el precio de los pisos continuó creciendo y ese mismo año llegó a situarse en los 1.901 euros el metro cuadrado. En 2009, cuando las perspectivas para la economía eran catastróficas, incluso llegó a rebasar la barrera de los 2.000 euros, muy cerca del récord establecido en 2007, en plena "borrachera" de precios en el mercado inmobiliario, justo antes del "crack".
El cuarto trimestre de 2009 fue el punto de inflexión a partir del cual parece detectarse un descenso moderado de los precios hasta el último trimestre de 2010, que cierra con un ligero ascenso.
La situación es distinta en lo que se refiere a los pisos de segunda mano o los de más de dos años de antigüedad. En este caso, la situación de necesidad de los propietarios particulares provocó que los precios se mantuvieran estables o con tendencia a la baja.
A la hora de comprobar si las tendencias que muestran los datos oficiales tienen su reflejo en la situación real de la ciudad, la mayoría de las inmobiliarias creen que sí se ha producido un descenso en los precios de la vivienda. De hecho, explican que las propias promotoras se han amoldado a la crisis y muchas han optado "por rebajar las calidades del edificio, ya no se hacen pisos para millonarios como antes, para poder así venderlos a mejor precio".
La estrategia funciona y aseguran que las ventas siguen en un nivel aceptable en aquellas zonas en las que se ofertan precios atractivos. Hay promociones en A Parda que ofrecían pisos de tres habitaciones de entre 120.00 y 130.000 euros que se vendieron casi en su totalidad en apenas unos meses. De hecho, ya se están acometiendo nuevas fases con precios ligeramente más caros. Los barrios más "periféricos" –aunque situados en pleno casco urbano– son los que se llevan el gato al agua: Así, las promociones en zonas como la ya citada de A Parda o las de Valdecorvos tienen muy buena salida.