C.G - PONTEVEDRA
Después de dos días de importantes retenciones a consecuencia del corte de la calle Alfonso XIII para realizar las obras de reparación de su firme, ayer parece que el tráfico de salida hacia el puente de A Barca recuperó la fluidez gracias, en buena medida, a una intensa presencia de los agentes de la Policía Local regulando el tráfico en los puntos más conflictivos y evitando la doble fila.
Sin duda, uno de los principales objetivos de los agentes era mantener despejada la calle Echegaray, que se convierte en la única arteria de salida hacia el puente de A Barca con Alfonso XIII fuera de servicio. Ahora asume todo el tráfico que antes circulaba por el vial cerrado, así como el que proviene del aparcamiento de la plaza de España, por lo que la policía y la grúa trabajaron durante toda la jornada de ayer a destajo para evitar aparcamientos en doble fila en este vial, algo que se produce muy a menudo.
Estos vehículos suponen un tapón, sobre todo para los autobuses urbanos que tienen allí una parada, y entonces se cierra la única salida hacia A Barca con graves consecuencias para el tráfico en el resto de viales: Alameda, Reina Victoria y hasta la Plaza de Galicia se llenan de vehículos, como ocurrió en días anteriores.
Uno de los puntos conflictivos es la confluencia entre Alameda y Echegaray, en donde se cruza el tráfico habitual de la zona con el que se desvía desde Concepción Arenal por General Martitegui en sentido contrario al habitual. Ayer, hasta dos agentes dirigían el tráfico en este punto para evitar que se convirtiese en un embudo como en jornadas anteriores.
Además, fuentes de la Policía Local confirmaron que en ocasiones se establecen desvíos alternativos de tráfico en puntos como la rotonda de San Roque en el caso de que se complique el tránsito de salida hacia el puente de A Barca.
Pese a estas medidas, desde Jefatura explican que el comportamiento del tráfico a consecuencia del corte de este vial está siendo el habitual en estos casos. Según explican, los dos primeros días suelen ser los que registran mayores problemas debido al desconocimiento por parte de los conductores de las restricciones en el tráfico. La previsión era que la situación mejorase a partir de la jornada de ayer cuando los pontevedreses comenzaron a utilizar en mayor medida los desvíos alternativos y a evitar la zona de obras, como parece que ocurrió.
Asfaltado en la PO-308
En cualquier caso, desde la Policía Local recuerdan que la fluidez circulatoria en la salida de la ciudad hacia Poio está siempre condicionada por la situación en el puente de A Barca. De hecho, en las grandes retenciones que se produjeron el martes tuvo mucho que ver las obras de asfaltado que se están realizando en la PO-308 en Andurique, Poio, y que taponaban la salida desde Pontevedra.
Dos semanas más
El cierre de la calle Alfonso XIII está previsto que se prolongue durante unas dos semanas. Las obras que se realizan en este vial tienen como objetivo reparar los daños que provocaron en el firme los últimos temporales del invierno. Se trata de un cierre conflictivo para el tráfico ya que además de ser una de las vías de salida hacia el puente de A Barca cuenta en el entorno con la presencia de dos centros educativos.