B.M./N.D. - PONTEVEDRA
El año comienza con cifras récord de paro. El Servicio Galego de Colocación-Inem sitúa, con fecha 1 de febrero, en 7.765 el número de desempleados registrados en la ciudad, un 2,51% más (190 en números absolutos) que el mes anterior y casi un 4% más (297) de los inscritos hace justo un año.
El sector servicios, y de manera especial el comercio por las campañas de Navidad y de rebajas, es el principal “productor” de parados en la capital, siendo la construcción el segundo sector en este ránking.
En uno y otro ámbito laboral, la temporalidad y precariedad está al orden del día lo que no es óbice para que ocho de cada diez demandantes de empleo de la ciudad busquen trabajo en estos sectores. De los 7.765 parados oficiales de la capital: 4.550 están inscritos bajo el epígrafe de servicios y 1.359 lo están bajo el de construcción.
Si se analizan los datos biográficos de los parados inscritos en la oficina del Servicio Galego de Colocación-Inem se constata que: ser mujer, mayor de 25 años y demandante de empleo del sector servicios se mantiene como perfil más repetido del parado pontevedrés.
Paradójicamente el número de parados menores de 25 años ha disminuido de manera constante desde hace, al menos un año, coincidiendo con el empeoramiento de la crisis. Fueron los trabajadores con menos experiencia laboral y sin cualificación las víctimas propiciatorias de la crisis y muchos de ellos optaron por reincorporarse a las aulas para poder afrontar mejor en el futuro su regreso al mundo del trabajo.
Los 634 desempleados de Pontevedra menores de 25 años apuntados al Inem a día 1 de febrero son un 4,52% menos que los inscritos un mes antes y un 15,69% menos de los anotados hace un año.
Sindicatos como UGT, CC OO y CIG reiteran que el progresivo incremento de parados en Pontevedra, una tendencia que se mantiene en la comarca y en el conjunto de la provincia, demuestra el “fracaso” de la última reforma laboral. Vigente desde hace seis no ha conseguido frenar la caída del empleo y ello a pesar de que teóricamente su principal objetivo era flexibilizar el mercado laboral para fomentar la creación de empleo.
La situación no mejora si se toma como ámbito geográfico de referencia la comarca de Pontevedra, en donde las personas que tratan de incorporarse o reintegrarse al mundo del trabajo eran, al empezar febrero: 18.472, un 2,6% más que las que lo intentaban hace justo un mes. Hablamos de una comarca integrada por catorce concellos: la capital, Marín, Vilaboa, Sanxenxo, Poio, Barro, Cotobade, A Lama, Ponte Caldelas, Caldas de Reis, Moraña, Portas y Cuntis.
Más castigados
Marín, con 2.511 parados; Sanxenxo, con 1.618 y Caldas, con 1.226 son los municipios de la comarca más castigados por el paro aunque por cuestiones distintas, al margen de que sean los concellos más grandes.
En Marín la vinculación con el sector de la construcción naval, inmerso en una grave crisis y se prevé que creciente, explica el azote del paro.
Por su parte Sanxenxo vive como todos los inviernos, su particular travesía del desierto, en tanto en cuanto su economía está directamente ligada al turismo. En el caso de Caldas de Reis la caída del empleo está asociada a la sucesión de crisis empresariales de firmas radicadas en la zona y que tradicionalmente recurren a la mano de obra local.