S. R. - PONTEVEDRA
"No podría decir cuánto tiempo tardo en hacer un cuadro: unos días las cosas me salen muy bien y otros igual me paso una semana y no sale nada, no hay una fórmula matemática para crear un cuadro", señala Ricardo Ferreiro Silva, artista afincado en Pontevedra que expone estos días en la Galería José Lorenzo de Santiago una veintena de sus trabajos más recientes.
—¿De nuevo una exposición sin título?
—Si, a mi a las exposiciones no me gusta ponerles título porque son temas lo suficientemente realistas, en estos momentos plenamente centrados en la naturaleza porque me interesa mucho el mundo de la naturaleza, que por otra parte ha sido siempre un tema central para los artistas.
—¿Qué naturaleza aparece en su obra?
—Es un poco de todo, en estos momentos me he centrado en la flora: todos son plantas, rincones, espacios en general de la Galicia interior.
—Porque el arte y la naturaleza es ya de lo poco que nos salva.
—(Risas) De lo poco que nos salva efectivamente, y esperemos que siga siendo así por mucho tiempo.
—¿Se nota en su obra que además de pintor es restaurador?
—Eso se nota sobre todo, más que en la temática, en la técnica que empleas en el momento de pintar, lo quieras o no siempre influye el hecho de que seas restaurador, pero por lo demás hay poca coincidencia: restaurar es aplicar técnicas y al pintar, en mi opinión, lo fundamental es aportar algo. En ese sentido son aspectos completamente diferentes, no es lo mismo crear una obra de arte que restaurarla, cuando estas pintando estás creando algo, y cuando estas restaurando aplicas tratamientos y técnicas a un determinado trabajo ya hecho.
—¿Ve el arte como una ventana al futuro?
—Siempre, sin duda, el arte es siempre una ventana al futuro, además en cada momento inventa un futuro posible.
—Después de un periodo en el que parecía claramente relegada de las programaciones culturales la pintura ha resurgido con fuerza en los últimos años...
—Creo que es una consecuencia natural, la pintura puede tener altibajos, como todo en la vida puede que en algunos momentos haya determinadas situaciones que nos extrañen y nos parezca relegada, pero con el tiempo cada cosa vuelve a su sitio y la pintura recupera su papel.
—En su carrera ha presentado ya más de 30 muestras colectivas e individuales y a pesar de ello sigue siendo un autor que limita sus exposiciones ¿timidez o porque le interesa más concentrarse en la pintura?
—La verdad (risas) es que es un poco de todo, cada artista tiene una forma de manifestarse y a mi me gusta hacer exposiciones muy concentradas, mientras que hay otros autores que exponen continuamente, cada uno tiene su forma de ver la pintura... En el caso concreto de Pontevedra es cierto que hace varios años que no presento una exposición (la última fue en la galería Sargadelos) pero creo que el próximo año podré finalmente hacerla.