REDACCIÓN - PONTEVEDRA
Una nueva sentencia contra el desarrollo urbanístico del Puerto, esta vez dictada por el Juzgado de lo Contencioso número 3 de Pontevedra y que ordena derribar la nave de la empresa Cabomar Congelados (antes Tradepana) viene a "avalar la ilegalidad de los rellenos realizados por la Autoridad Portuaria", según denunció ayer la Asociación Pola Defensa da Ría de Pontevedra (APDR), que emplaza a la propia Autoridad Portuaria como a la Xunta y a la Diputación a no presentar más recursos y cumplir una sentencia anterior del Tribunal Supremo, de octubre de 2009, que declaró ilegal el Plan Especial del Puerto de 2000 que amparó esos rellenos.
Las administraciones implicadas estiman que el Plan anulado por el Supremo quedó superado cinco años después cuando la Xunta modificó ese primer documento. Sin embargo, la sentencia que acaba de dictar ahora el juzgado pontevedrés, aún recurrible, estima que esa modificación de 2005 incurriría en los mismos defectos que el Plan original por lo que anula la licencia que el Concello de Marín otorgó en junio de 2008 a la citada empresa, concedida sobre la base de esa modificación. El fallo, derivado de un recurso contra esa licencia presentado por la Plataforma en Defensa da Praza dos Praceres, señala que esa resolución municipal es "contraria a derecho" por lo que decreta su anulación y ordena la demolición "de la obra ejecutada a su amparo".
A la vista de esta sentencia, APDR señala que "la modificación puntual del Plan Especial de 2005 no vino a revalidad el plan original de 2000 anulado por el Tribunal Supremo". Añade que en la resolución judicial del Contencioso número 3 de Pontevedra, emitida a finales del pasado mes de septiembre, apunta que con aquella revisión urbanística "sólo se varió su contenido, puntualmente, en la modificación del sector de servicios objeto de la misma y en su tramitación la consellería (en aquel entonces de Ordenación do Territorio) actuó del mismo modo que cuando aprobó el Plan Especial, y cayendo en los mismas defectos, es decir, en la omisión de un estudio de impacto ambiental".
Por ello, los ecologistas insisten en que se retiren los rellenos realizados en el Puerto, que "suponen un grave impacto ambiental en la zona, al modificar las corrientes litorales y degradó los bancos marisqueros".