C. GARCÍA - PONTEVEDRA
La unidad de agentes especializados de la Policía Nacional que ha utilizado perros adiestrados para localizar pistas que pudieran arrojar alguna luz sobre el paradero de Sonia Iglesias Eirín da por concluido, al menos inicialmente, su trabajo en Pontevedra y ayer abandonaron la capital de la provincia, según indicaron fuentes policiales.
El rastreo con los perros se extendió por los montes de Campañó, O Vao y el Monte Castrove, aunque se centró en el entorno de la carretera provincial EP-0017 entre O Vao y Campañó, en la zona limítrofe entre los municipios de Pontevedra y Poio. Durante dos días cerca de una quincena de agentes de paisano realizaron inspecciones por la zona que, según estas mismas fuentes, no habrían arrojado ningún hallazgo relevante para la investigación.
Fuentes oficiales de la Comisaría Provincial de Pontevedra reconocen la presencia durante estos dos días de esta unidad realizando batidas en los montes de Campañó y señalaban que se trataba de un operativo puesto en marcha en el marco de una operación contra el tráfico de drogas. No obstante, fuentes no oficiales indicaron el despliegue formaba parte de la investigación sobre la desaparición de Sonia Iglesias. Desde Comisaría no confirman si ambas actuaciones están relacionadas. Tampoco aclaran si este nuevo movimiento policial obedece a la aparición de alguna nueva pista o indicio sobre el caso que siguen manteniendo como una desaparición.
Quien sí se refirió a esta intervención fue el subdelegado del Gobierno, Delfín Fernández Álvarez, quien en declaraciones recogidas por Europa Press indicó que la investigación, después de seis semanas sin noticias de Sonia, "va teniendo nuevos elementos de trabajo".
En cuanto al dispositivo desplegado en los montes de Campañó, el subdelegado lo relacionó directamente con el caso de Sonia Iglesias y señaló que "ha tenido repercusión pública una actuación concreta de la Policía" y agregó que "la investigación continúa y seguro que va teniendo elementos de trabajo que siguen su curso". Eso sí, solicitó prudencia "ya que en este tipo de trabajo hay que ser cauteloso y hablar más de lo necesario puede ser perjudicial para la resolución del caso".
Asimismo, cree que estas actuaciones policiales demuestran que las pesquisas no están paralizadas y reitera a la familia de Sonia "que la Policía sigue y seguirá trabajando" con todos los recursos a su alcance. Añadió que "si hay silencio es porque es obligado, pero no significa que la investigación esté parada".