F.M. - PONTEVEDRA
"Fuimos a hablar con los padres de Sonia, para preguntarles si creían conveniente esta movilización, y nos encontramos con una familia hundida y con necesidad de mucho apoyo moral", explica el portavoz de la asociación de vecinos de Monte Porreiro, que convocó la marcha que ayer discurrió entre el barrio y el centro urbano. Cientos de vecinos respondieron a esta convocatoria, a pesar de la lluvia que a las ocho y media de la tarde de ayer amenazaba con caer sobre la ciudad. Con su presencia, los vecinos de la familia de Sonia reclamaban a las instituciones públicas que no decaigan los esfuerzos en la búsqueda de la joven, a pesar de las tres semanas transcurridas desde su desaparición.
Los vecinos de Monte Porreiro querían además demostrar su solidaridad con la familia Iglesias Eirín, que desde el día 18 del pasado mes espera noticias de su hija. Al barrio de Monte Porreiro se sumaron los vecinos de Campo da Torre, donde reside Sonia Iglesias, que también mantienen las movilizaciones ciudadanas.
Vecinos, amigos y familia se aferran a la esperanza de volver a ver a Sonia. Para ello, en Monte Porreiro se están organizando batidas de voluntarios, que recorren las márgenes del río y los alrededores del barrio en busca de alguna pista.
La asociación "O Mirador", que organizaba el acto de ayer, también ha ofrecido su colaboración económica para mantener las iniciativas que tienen como propósito "aportar alguna luz al caso", explicó el portavoz del colectivo vecinal. Aunque el acto de ayer estaba organizado por esta asociación, "O Mirador" y los residentes de Monte Porreiro se suman también a todos cuantos organicen otros colectivos o entidades.
Al margen del esfuerzo de las instituciones públicas, los vecinos y amigos de la familia explican que también es muy importante el sencillo gesto de "hacer compañía" a sus padres, que desde hace tres semanas atraviesan el duro trance de no conocer el paradero de Sonia.