CARLOS GARCÍA - PONTEVEDRA
El "discreto" número de pernoctaciones en Pontevedra durante el pasado verano no se podrá achacar esta vez al mal tiempo. Lo cierto es que el pasado verano fue uno de los más soleados que se recuerdan, especialmente el mes de agosto, uno de los más calurosos de los últimos 37 años. Los datos hechos públicos ayer por MeteoGalicia confirman la percepción que ya tenía el ciudadano de a pie. Así, la media de las temperaturas máximas en agosto registrada en la estación de Lourizán en Pontevedra fue 29.0 grados, casi tres grados por encima de la media y la más alta desde 1973.
Que el actual verano que ahora enfila su recta final fue "muy cálido" es algo que no escapa a los miles de pontevedreses y turistas que en los meses de junio, julio y agosto disfrutaron de numerosos días de sol y calor. No obstante, el informe climatológico del verano 2010 y del pasado mes de agosto que ayer hizo público MeteoGalicia confirma que nos encontramos ante uno de los periodos estivales más calurosos de los últimos 37 años.
El informe de MeteoGalicia califica como "muy seco" y "muy seco" el conjunto del verano en Pontevedra –tomando como referencia los datos de la estación de Lourizán– de tal forma que la temperatura máxima media estuvo dos grados por encima de lo que es habitual. No obstante, el calor apretó especialmente en agosto, no tanto por los valores que alcanzaron los termómetros en días puntuales, sino por la persistencia a lo largo de todo este último mes. Así, según los datos de la estación meteorológica de Lourizán la temperatura máxima media fue de 29,0 grados, cuando lo habitual para este mes en la capital de la provincia es de 25,9 grados.Es la media más alta desde que se tienen registros, en el año 1973. El valor que más se aproximó se registró en el año 1995 cuando la media de las máximas en agosto fue de 28,7.
Así, agosto de 2008 marca récords sólo en el ámbito de las temperaturas medias, ya que en cuanto a registros absolutos se quedó a una décima de marcar la temperatura más alta de los últimos 37 años.
De esta forma, el día en el que más apretó el calor este verano está todavía muy reciente. Fue el pasado martes cuando el mercurio del termómetro de Lourizán subió hasta los 37,9 grados centígrados. Se quedó muy cerquita de los 38,0 que se alcanzaron el 12 de agosto de 2003 y que sigue siendo el valor absoluto más alto alcanzado desde 1973.
En cuanto a las temperaturas mínimas, estas también fueron superiores a lo habitual.Los valores se movieron en los 15,9 grados, frente a los 14,3 que es habitual en el mes de agosto en Pontevedra. Como curiosidad, destacar que la temperatura más baja del verano se registró el día 11 con 12,5 grados, lejos de la mínima histórica de 8 grados que se marcó el gélido verano de 1977 –aquel año la media fue de 17 grados–.
Un mes "muy seco"
El informe climatológico de agosto que realiza MeteoGalicia indica que se trató de un mes "muy seco" en Pontevedra ya que tan sólo se contabiliza un día de lluvia (jornadas en las que las precipitaciones acumuladas sean iguales o superiores a un litro por metro cuadrado) mientras que la media de días en los que habitualmente es necesario cambiar el parasol por el paraguas es de cinco.
Se recogieron tan sólo tres litros de lluvia por metro cuadrado en la estación de Lourizán cuando lo habitual entre 22 y 53.
La ciudad más calurosa
El informe de MeteoGalicia revela además que Pontevedra fue una de las capitales más calurosa de Galicia, al menos en cuanto a las temperaturas máximas se refiere. Así, sólo Ourense le hizo sombra. En la capital de As Burgas el mercurio alcanzó una máxima absoluta de 36,9 grados, uno menos que los 37,9 de Pontevedra. No obstante, Ourense superó a la ciudad del Lérez en la media de temperaturas máximas que fue de 31,2, frente a los 29 de Lourizán.