C. GARCÍA - PONTEVEDRA
La Empresa Municipal de Turismo de Pontevedra, un proyecto que hace un año nacía con la intención de convertir a la ciudad del Lérez “en referencia turística y capital efectiva de las Rías Baixas dentro de este sector”, afronta descabezada la temporada alta de la época estival con la llegada del mes de agosto y las fiestas patronales. La época en la que se espera una mayor afluencia de visitantes a la ciudad.
El concejal de Turismo, Julio Castela, confirmaba ayer lo que el martes ya había trascendido a la opinión pública como un secreto a voces: la marcha del gerente de la Empresa Municipal de Turismo, Ernesto Páramo, tan sólo seis meses después de que fuera designado para este puesto. Aún así, el edil introducía algunos matices, como el hecho de que, según el gobierno local, Páramo presentó su dimisión un día después de que desde la concejalía se le comunicase que no iba a continuar en su puesto.
Castela asegura que se trata de una decisión de carácter “únicamente profesional” después de analizar “los seis primeros meses de trabajo” del ya ex gerente de la empresa de Turismo. La portavoz del PSOE, Teresa Casal, habló de “discrepancias profesionales”. El edil recordó que su contrato establecía un periodo de medio año de prueba y, una vez finalizado este plazo, “decidimos no prorrogarlo ya que buscamos un perfil diferente”. En cualquier caso explicó que desde el gobierno local agradecen “su esfuerzo y los servicios prestados”.
Castela no quiso entrar a valorar los comentarios que aluden a una mala relación entre ambos como otra de las causas de la ruptura. Explicó que es “improcedente que yo hable ahora de cuestiones de tipo personal” y mostró “el máximo respeto por la persona que ocupó hasta ahora la gerencia y nada más lejos de mi intención hacer algo que pudiera perjudicar su futuro profesional”. “Resultaría inaceptable que en mi condición de concejal entrase en este tipo de valoraciones y además le deseamos los mayores éxitos”, añadió.
“Proyecto crucial”
El edil insistió en que la Empresa Municipal de Turismo “es un proyecto crucial y que estamos empeñados en aprovechar al máximo”. “Yo soy inconformista con los objetivos y hay que recordar que las empresas municipales son fórmulas de gestión pública pero con criterios propios del sector privado por lo que todos, y especialmente los que ocupamos puestos directivos, estamos sujetos a una permanente evaluación”, explica Castela para justificar esta decisión.
El concejal de Turismo espera, además, que el proceso de cambio en la gerencia de la Empresa Municipal sea lo menos traumático posible. De hecho, recordó que “también se han producido relevos al frente de empresas públicas en organismos autónomos de diputaciones y otras entidades bastante más consolidados y antiguos que los de Pontevedra y que se afrontaron con total normalidad, cosa que yo también pretendo hacer como máximo responsable de la promoción turística de Pontevedra”. Castela explicó que el lunes se comunicó a Páramo que no superó el periodo de prueba y que el martes fue él quien comunicó que presentaba su dimisión.